esta imagen es la definicion de MEABUUURRROOOO Debo reconocer que, en general, suelo ser muy permisivo con las propuestas cinematográficas. Es decir, no soy de los que escucha la palabra remake y le empiezan a salir sarpullidos por la espalda. En general los suelo considerar innecesarios, en muchos casos netas transcripciones de un idioma extranjero a un idioma americano, tanto gramatical como de mensaje. En este caso podríamos encuadrar, siempre en mi humilde opinión personal, cintas como Vanilla Sky de Cameron Crowe o la reciente Funny Games de Haneke, lo que vendría a ser el máximo exponente de esta tendencia. Y no, no hablemos de Quarantine, el copia-pega de la estimable [Rec].

Tenemos otro tipo de remakes, igualmente innecesarios, pero que se entienden en otros parámetros. En este tipo podrían estar los Ladykillers de Joel y Ethan Cohen, que si bien no aporta absolutamente nada respecto a la cinta original, encajan a la perfección dentro del discurso propio, a ese universo particular de freaks y perdedores de la América profunda, tan propio de los oscarizados directores/guionistas. O el Halloween de Rob Zombie, donde todo el mundo es un heavy.

Hay un tercer grupo, muy reducido, terriblemente reducido de películas que aportan elementos interesantes a la visión dada en la cinta original, dando lugar a films radicalmente distintos (El talento de Mr. Ripley frente a A pleno sol), a exploraciones de los escenarios y personajes creados que sobrepasan la visión primigenia (Charlie y la fábrica de chocolate frente a Willy Wonka y la fábrica de chocolate) o simplemente, manteniéndose fiel a la esencia de la idea, rematándolas (Las colinas tienen ojos de Alexandre Aja frente a la de Wes Craven).

De un tiempo a esta parte, las películas que encajarían en el primer grupo, las directamente innecesarias, llegan a puntos absurdos. ¿Era necesario un remake de Psicosis cuando la original sigue funcionando como el brillante mecanismo de precisión que es? Si se dijera que está hablada en otro idioma…

Pues en este marco, el de tocar…. por tocar… nos llega desde la San Diego Comic-Con la noticia que los productores del remake que se está llevando a cabo de Viernes 13, y cuyo poster encabeza el post, Andrew Form y Brad Fuller, que morirán de manera lenta, dolora y con la posibilidad de cañas de bambú implicadas en el incidente, hablan sobre los futuros proyectos de su franquicia de remakes. Sí. Franquicia. Que les corten la cabeza.

Por un lado, Los Pájaros de Hitchcock. Con Martin Campell dirigiendo y una ilusionada por protagonizarlo Naomi Watts. Están a la espera de luz verde por parte del estudio para empezar con el guión. Que será presumiblemente de la longitud de un post-it.

Pesadilla en Elm Street. Están cercanos a la finalización de las negociaciones con el estudio. Ah, y tienen un machaca… digo, un vendido… no, un mandado… esto, un guionista. Wesley Strick, pobre diablo.

La semilla del diablo. Dicen que están en proceso de contratar un guionista, y que Paramount pone mucho en el proyecto. Esto va mucho más lejos de lo innecesario, y se acerca al género del absurdo.

Pues lo dicho. Pongan los nombres de esos dos caballeros en su lista negra. En la mía están justo al lado de Ehren Kruger.

Vía: Slashfilm