Syd Mead es quizás, por méritos propios, uno de los diseñadores conceptuales más importantes asociados al arte cinematográfico. La traslación de sus visiones en Blade Runner son quizás de las más fieles y de las que más hayan perdurado en el imaginario colectivo.

Procedente de un negocio como es el diseño industrial para Ford, sí, la compañía de coches, pronto se estableció como consultor de diseño futurista en secciones de la dirección artística de films que van desde Star Trek, la película, a Aliens, pasando por la reciente Misión Imposible III.

Con una actitud pragmática absoluta, alejada frontalmente de la mítica asociada al séptimo arte, Mead siempre ha soltado perlas como que su trabajo para la mencionada Blade Runner, quizás el más reconocido, era un asunto netamente laboral, al no considerarse en la industria ni importarle realmente ella.

Los chicos de BoingBoing tienen una interesante e informal charla con él, de la que damos cuenta a continuación:

Vía: Drawn!