soy un goooolfo, soy un truhaaaaan He tenido durante muchos años a Javier Fesser como uno de los directores españoles que más interés me despertaban. Cuando entré en el cine, hace muchos años, a ver El milagro de P.Tinto, no esperaba ni de lejos lo que me encontré. Fui por compromiso y al salir de la sala tenía la boca seca, porque en dos horas no pude cerrarla de la risa contínua que me provocaron la lista de absurdeces, histrionismos formales y sobradas españoloides por minuto que conformaban la cinta.

Si uno bucea en su filmografía, se encontrará joyas del corto en la entrañable Aquel ritmillo, la bestia Javi y Lucy, la comprometida Binta y la gran idea (por la que fue nominado al Oscar) y mi favorita, por ser tan genuina e íntegramente Fesser: El secdleto de la tlompeta.

Si bien su siguiente largo a P.Tinto, La gran aventura de Mortadelo y Filemon, no era ni de lejos redonda, la lista de aciertos era tan grande que compensaba. Y ahora, tras 5 años de ausencia en salas cinematográficas, retorna con Camino, que de entrada compite en el Festival de San Sebastián de este año.

En Camino, escrita por su hermano Guillermo, miembro del dúo cómico Gomaespuma, cambian radicalmente de registro para contarnos la historia de una chica de 11 años, hija de miembros de Opus Dei, que debe enfrentarse al prohibido primer amor mientras descubre que quizás no le quede mucho tiempo en la Tierra para disfrutarlo.

Si bien se dejan entrever algunas trazas características de la casa, como un cierto realismo mágico, el tono tragicómico deja un regusto amargo en la boca. Esperemos que en la delicada balanza entre el drama y el dramón, Fesser sepa moverse tan bien como entre la comedia y la comedieta.

Vía: NosoloHD