Jodie Foster, que me encanta en la foto adjunta por la pinta de drag que tiene, se ha ganado a pulso el respeto de la industria y un pequeño hueco, que cada uno puede medir en mayor o menor medida, en la historia del cine. Con dos Oscar en su poder, los dos a actriz principal, por Acusados y El silencio de los corderos, parece que esos tiempos de brillantez actoral quedan lejos.
En los últimos años ha escogido pocos proyectos y con criterios bastante peculiares, puesto que no le han reportado buenos resultados ni de crítica ni de público. Es por eso, y polémicas apartes centradas en su vida privada, que Jodie, muy lista ella, intenta enmendar la situación ligándose a proyectos que difieran sustancialmente de lo ofrecido en esta última etapa, como la cinta infantil de aventuras Nim’s Island, o dando otra imagen en medios relacionados.
Muestra de esto último es un artículo, visto en Entertainment Weekly, donde Foster, sacando su lado más cinéfilo, reseña lo que considera como las 10 mejores escenas cercanas-a-la-muerte en la cinematografía reciente, donde aúna cintas palomiteras con cosas algo más exquisitas, y demostrando que es precisamente en la variedad donde está el gusto.
No teme pasar de cintas como La escalera de Jacob, y la dramática escena de Tim Robbins en el baño con hielo, a la escena de la jeringa de Pulp Fiction. De la escena de la reanimación de Ed Harris en Abyss a, directamente, toda la cinta de La escafandra y la mariposa, una de las mejores cintas vistas el año pasado en opinión del que firma.
Si bien existen aros por los que no pasaré, como que reseñe el final de Gladiator, hay escenas como la de Holly Hunter ahogándose en El Piano que repitiría una y mil veces. Y estos refritos sirven, además de para catar a sus artífices, para descubrir cosas a las que no les habíamos hincado el diente, como Sin miedo a la vida, de Peter Weir, de la que algo había oído hablar, pero que tenía en lista de espera.
¿Qué opináis vosotros?
Enlace: My 10 New Classic Cinematic Near-Death Scenes | Vía: EW

