Cada vez que leo que la originalidad ya no existe, pienso que puedo estar de acuerdo o no, según el caso. Pero cuando algunos incluyen en su argumentación remakes, plagios, adaptaciones de series o de videojuegos, referencias a otros filmes, y ese largo etcétera esperable, me doy cuenta de que algunos, y no se me ofendan tampoco ahora, caen con demasiada facilidad en los clichés. O no conocen realmente la historia del arte.

Realmente todo proviene de otra cosa. Nada es original por generación espontánea. No viene un tipo y se saca de la manga algo que nadie haya visto jamás, ni siquiera imaginado. Cuando la gente le echa en cara a Tarantino que todo lo saca de otras fuentes en realidad no saben que los artistas lo sacan todo de otras fuentes. El arte romano es una herencia estética (parcialmente) del griego. Y así ha sido siempre.

Otra cosa es que el (supuesto) cinéfilo o analista no tenga ni idea de que ese director que tanto le gusta se nutre tanto o más de otras fuentes como Tarantino, al que a lo mejor desprecia como director. Pueden ser fuentes muy variadas (no sólo el cine, sino también la ópera, el cómic, la pintura…) como Coppola, o tengan el cine clásico tan metido en vena, que ya casi ni se les note…como Scorsese. La originalidad no está en el tema, sino en la mirada.

Algunas anotaciones relacionadas: Billy Wilder (18), más en Extracine.