Mucha gente tiene la equivocada idea de que las películas 'para niños' o las películas 'juveniles' han de ser, por fuerza, de inferior rango que las películas 'adultas'. Que han de ser más simples o más 'bobas'. Nada de eso.

También es cierto que intentando cautivar la atención de los más enanos se produce mucha porquería, pero eso es como en todos los tipos de cine. Sin embargo una buena película para niños o juvenil, si es realmente buena, es plenamente disfrutable y puede ser muy emocionante, hasta el punto de convertir a los ancianos en niños de nuevo, recordándonos quiénes éramos y cuántas cosas habíamos olvidado.

He aquí un ramillete, engarzado a bote pronto y sin ánimo de exhaustividad, de las que yo considero las más maravillosas. Seguro que me faltan algunas, o muchas. Pero los lectores también pueden echar un cable, ¿no?

Lemony Snicket's A Series of Unfortunate Events

Una joya. Ignorada en su momento por cierto sector acomplejado de la crítica, se trata de uno de los más ingeniosos relatos para chavales que se han podido ver en una pantalla. Adaptando la excelente serie creada por el escritor Snicket (en realidad, un seudónimo), los huérfanos hermanos Baudelaire sufrirán el acoso del guiñolesco conde Olaf (un insuperable, polimórfico, Jim Carrey, que en mi opinión hace aquí su papel de comedia más brillante, dotado de una energía y presencia indescriptibles), en un mundo surrealista, gótico, de espectacular dirección artística, quizá una de las más inspiradas de los últimos tiempos.

Harry Potter and the Prisoner of Azkaban

Con mucha diferencia, la mejor de la saga del niño mago. Una de las obras maestras del cine norteamericano de ésta década. Ésta bellísima, enamorada aventura, dirigida por un Cuarón pletórico, logra hacernos olvidar la saga de los anillos a fuerza de puro talento. Lo tiene todo, pero es contenida: terror, humor, aventura, acción, misterio, intriga, sorpresas, júbilo, oscuridad. Qué difícil es llegar a lograr ésto.

The secret of Nimh

Antes de que Don Bluth echase a perder su talento con bobadas como Anastasia o Titan A.E., era capaz de hacer cosas extraordinarias como ésta, que a simple vista parece un relato infantiloide y ñoño, pero que es una aventura insuperable, con unos personajes y unas caracterizaciones que ya las quisiera para sí un Disney.

The Wizard of Oz

Viéndola hoy día, parece mentira que hayan transcurrido 69 años desde su realización. Se mantiene, por algún inexplicable misterio, sorprendentemente joven y moderna, como si se hubiera hecho hace dos años, o como si se fuera a hacer dentro de dos años. Su nobleza, su profundidad psicológica y su riqueza expresiva siguen más vigentes que nunca, aunque hoy sería totalmente incomprendida. Pero ahí ha quedado, como una película meritoriamente mítica.

Star Wars: A New Hope

La película juvenil por excelencia, siempre atacada por los más acomplejados y siempre defendida por millones que la veneran. Nada que añadir.

The Lost Boys

Ésta película, quizá (y sin quizá) la mejor de su director, consigue el milagro de dar miedo y de no perder su espíritu de aventura juvenil de puro escapismo. Pero además, posee una factura y un aspecto visual verdaderamente únicos, que trascienden con mucho su estilo ochentero, y que producen una atmósfera inolvidable.

The Iron Giant

Emocionantísima historia de una amistad, primera película del ahora consagrado en el ámbito de la animación Brad Bird, que recuerda al Don Bluth más inspirado. Auténtica oda anti-militarista, anti-bélica y anti-armas, con el amor y la compasión como antídoto.

E.T., the Extraterrestrial

Una de las mayores virtudes de Spielberg es que cualquier persona de cualquier parte del mundo puede entender sus películas, y emocionarse por igual. A algunos les parece un defecto ésto, a mí me parece, sencillamente, un milagro. Ésta película, la infantil de calidad por antonomasia, además de una obra maestra, es uno de esos relatos y piezas artísticas más optimistas que existen: no estás solo.

Aladdin

Más diversión, más velocidad, más ingenio, más ritmo, más atmósfera literalmente imposible. Los de Disney estaban en un momento pletórico cuando estrenaron esta gozada de película, que uno jamás se cansa de volver a ver.

Tonari no Totoro

En Japón, un Totoro, que es algo así como un espíritu bondadoso corporeizado, es más que el ratón Mickey gracias a la fama y el talento de Miyazaki. Ésta es una de esas películas que cuando estás harto de todo, o cuando no tienes ganas de nada, o simplemente cuando te apetece sentirte bien, pues la pones y te sientes bien.

The outsiders

Muy superior en todos los aspectos a la sobrevalorada (aunque ciertamente estimable) Stand By Me (ya, algunos diréis que son diferentes, pero hablan de lo mismo: la transición de la niñez a una primera madurez), la película del maestro es una lírica y descorazonadora descripción del corazón de la juventud.

El espíritu de la colmena

Para muchos, una película compleja y difícil de describir. Pero estoy seguro de que un niño inquieto e inteligente la entiende mejor que un adulto intelectualoide y presuntuoso. La más misteriosa película española, que aún nadie ha superado más de 30 años después. Con ella cerramos el ramillete: