Las recientes noticias que nos hablaban de una adaptación a la gran pantalla del magnífico juego de UBISOFT Prince of Persia, una trilogía de la que prefiero el segundo título sobre los demás (aunque con todos he disfrutado de lo lindo), con la producción ejecutiva del ínclito Jerry Bruckheimer (uno de esos fulanos que han convertido Hollywood en la caja registradora que es, sin respetar muchas veces al espectador…aunque reconozco que me gustan algunas cosillas de las suyas), da que pensar.

¿Cómo la harán? El videojuego es una absorbente creación de fantasía en entornos como la Babilonia desaparecida y legendaria. Entornos diseñados con gran detalle, en favor de una más disfrutable acción y aventura. ¿Necesitamos realmente una película? Por muy bien que la hagan, por mucho dinero que inviertan (y lo invertirán), siempre preferiremos encender la Wii (o lo que cada uno tenga en su casa) y ponernos a jugar. ¿No será eso lo que quieren?: ampliar sus márgenes de beneficio, dar publicidad al juego. Esa no es razón para hacer una película, sino para quitarnos nuestro dinero.

Pero, si lo pensamos mejor, ¿qué videojuego ha sido fielmente trasladado a la pantalla? Supongo que los jugones me darán la razón si afirmo que la razón primera de hacer una adaptación es la de reproducir lo que más nos gusta de un juego, esto es su atmósfera, su imaginería, su plasticidad, su estética visual. Pero la mayoría de las veces, o todas, no lo hacen. No voy ya a decir que ninguna adaptación es una buena película. Es que ni siquiera es una adaptación formal.

Recuerdo ahora aquella adaptación de Super Mario Bros, protagonizada por el gran Bob Hoskins (¡¿cómo le convencieron para hacer éste engendro?!), y con Dennis Hopper como villano. Pero, ¿qué tenía aquello que ver con el videojuego y el personaje que a todos nos encandiló de enanos? Un diseño de producción demencial (sí, el traje de Mario es parecido, pero sólo eso), más acorde con una película cyber-punk que con la fantasía New-Age coñera que es el mundo de Mario.

El reciente Super Mario Galaxy (dicen, y estoy de acuerdo, que es uno de los más impresionantes juegos que se han hecho), ¿cómo lo harían para adaptarlo? Seguramente una conjunción de 3D y animación, en una amalgama desastrosa, y por supuesto con un guión sin pies ni cabeza. No hace falta que la hagan. ¿Se nota que no tengo demasiadas esperanzas, más bien ninguna, respecto a Prince of Persia?.

Una medio decente fue esa de Lara Croft: Tomb Raider, que sin ser ninguna maravilla al menos respetaba el espíritu del original y era una aventura divertida, bastante popera, que sabía reírse de sí misma y que a pesar de contar con una técnica mejorable, resultaba disfrutable. Y no lo digo por Angelina Jolie, actriz que nunca me ha parecido especialmente atractiva.

¿En qué se parece Resident Evil a Resident Evil? ¿A quién le puede interesar, sinceramente, una película como Street Fighter? Todas estas adaptaciones han sido, cuando no tremendos fracasos de taquilla, desastrosas como cine de aventuras. No nos engañemos, son productos para sacar pasta, no para hacer buen cine. No seamos tan ingenuos de caer en la trampa.

Hace poco se hablaba en Extracine, o me hablaban a mí los comentaristas, de si los videojuegos son un lenguaje tan lícito como el cine. Yo no creo que los videojuegos sean arte, o un lenguaje. Me basta conque sean un producto bien hecho. Sin más. Tampoco estoy seguro de que el cine sea un lenguaje, de que sea un arte definido. Creo más bien, que el cine está buscando su verdadera forma. Lo busca desde el principio. Pero esto es un tema para otro post que seguramente dará mucha miga.

Para terminar baste decir que, en mi opinión, puestos a adaptar un videojuego, hacerlo en imagen real es un gran error, pues es imposible recoger la esencia del original, o es muy dificil. Yo lo haría en animación siempre. Ya me pareció una inmensa estupidez que hicieran Garfield en imagen real, y que el gato fuera en 3D…pero ya se sabe. La inteligencia no abunda en el mundo del arte.