Efectivamente, os traigo dos noticias y como suele pasar, una mala y otra…no tan mala. Si no os importa, empezaré por la mala: efectivamente, van a realizar un remake del famoso film de 1964, My Fair Lady. Un clásico del cine, ganador de nada más y nada menos que 8 Oscars (película, director, actor principal, fotografía, dirección artística, sonido, BSO adaptada y vestuario), entre otros premios.
Pero bueno, como he dicho, no todo son malas noticias y la parte positiva es que Columbia Pictures, la promotora del proyecto, quiere que Keira Knightley sea la nueva Eliza Doolittle. Es cierto que no estará, ni de lejos, a la altura de la gran Audrey Hepburn, pero me parece que Knightley es la mejor elección posible.

Para el que no lo sepa, el film original cuenta, en clave de musical, cómo un profesor de fonética conoce a una descarada florista de los barrios bajos londinenses, y se apuesta con un amigo que es capaz de convertirla en una dama en 6 meses, sólo con enseñarle a hablar y a comportarse correctamente.
Los remakes no suelen ser buena idea, pero seamos sinceros, ya que se hacen, al menos que se hagan bien. Creo que es lo menos que se puede pedir.
Enlace: Keira Knightley is My Fair Lady


¿Y esta vez la actriz protagonista cantará? ¿o volverán a usar una cantante profesional?
No entiendo en que podemos ganar con tanto remake…
Nada, esa es la mala noticia, con los remakes sólo ganan las productoras. Pues venden dos veces el mismo producto…
es cierto que los remakes no se comparan a los originales, eso nunca va a suceder, pero es una oportunidad para que las personas que no conocen estos films, puedan conocer obras un poco olvidadas por el cine moderno y las grandes productoras.