Partimos de la base de que Kevin Smith es uno de los mayores frikis de la industria del cine. Dicho esto, es normal encontrar personajes pasados de rosca en casi todas sus películas (no he visto Jersey Girl, su película rara) porque es el entorno en el que se siente más cómodo.

Tal vez lo lógico habría sido poner imágenes de alguno de los muchos momentos en los que aparece el propio alter ego de Smith, Bob el Silencioso, con su esquizofrénico amigo Jay. Pero vamos a dejarnos de onanismos para deleitarnos con el enfrentamiento dialéctico que los seguidores, más recalcitrantes de las dos sagas más famosas, protagonizan el Clerks 2. Seguro que alguno de vosotros ha presenciado alguna vez una situación parecida.