O eso es lo que pretende su protagonista. La página celebra el 25 aniversario del estreno de Risky Business, la película que le lanzó al estrellato, y lo hace con el descarado esfuerzo de lavar su imagen.

En cuanto cargamos dicha dirección nos encontramos con un vídeo que, con el nombre 25 Years-Museum of the moving image, comienza repasando su carrera profesional a ritmo del Así habló Zaratustra. ¡Toma ya!, bien podía haber titulado este post Tom Cruise no tiene abuela. Le sigue una carta de presentación/justificación y una serie de links a una maravillosa biografía, a estupendas e inmaculadas fotos y, atentos, a una entrevista con Oprah Winfrey que tendría como objetivo sustituir en el subconsciente colectivo de todos nosotros el famoso incidente del sofá. Por supuesto, ni mención a la iglesia de la Cienciología que tanto daño le ha hecho (con su pleno consentimiento como ya sabemos).

Esta maniobra de marketing nos muestra a un Tom Cruise consciente de que su prestigio y su carrera llevan ya un tiempo cayendo en picado, que ya no es el novio que toda madre querría para su hija y que los reveses profesionales que está sufriendo no son fruto de la casualidad. Hago un llamamiento al fan del actor y además lector de Extracine (¿son conceptos incompatibles?) para que rompa aquí una lanza en favor de su héroe. ¿Hay alguno ahí fuera?.

Enlace: Tom Cruise official website