
La ex-mujer de Cameron no entró en la lista de ayer como la mejor directora de cine de acción, porque ya estaba su ex-marido en la lista, y porque es un trono muy disputado. Pero desde luego se merece quedar muy cerca de la corona, a pesar de que en los últimos tiempos su carrera ha declinado.
Su fama, su prestigio y su talento se han visto confirmados por cuatro títulos. Si bien ninguno es una obra maestra como The terminator, son cuatro películas formidables y consecutivas: Near Dark, Blue Steel, Point Break y Strange Days. El estrepitoso fracaso de ésta última y su condición de mujer directora - que, no nos engañemos, la relegaría de proyectos interesantes en favor de directores masculinos - finalmente pesaron en decisiones posteriores que la han devaluado: The Weight of Water y K-19.
Bigelow es una estilista del cine. Esto es, vende estilo. Un estilo poderoso, industrial y acerado. Pero al contrario que directores fríos e impersonales como los Scott (estilistas de diseño de publicidad), la de San Francisco impregna hasta la peor de sus películas de temáticas, atmósferas y caracteres que se hermanan, que se conectan por líneas subterráneas pero de gran nitidez, y que hablan mucho del carácter de una creadora singular y con ideas propias.
Temas como la casi invisible línea que separa el crimen de la ley; como las múltiples adicciones sensoriales, químicas y emocionales que quitan o dan sentido a la vida; como el punto de vista de un personaje que ha de elegir entre lo que le gusta y lo que necesita; la violencia extrema como una pesadilla de la que sólo se puede salir…con más violencia; le son tan propios a la directora que ha podido hablar de ellos a través de sus cuatro grandes películas con pasión y profundidad, pero dentro de los cánones de filmes de género muy potentes.

Excelente fotógrafa y pintora, profesional culta y con muchos conocimientos de bellas artes, ha mezclado sus temas y obsesiones con su dominio de la técnica y su visión plástica, en una carrera a redescubrir más allá de aciertos y errores.
Sus comienzos fueron muy outsiders y artístizoides, con The Set Up y The Loveless, dos piezas vanguardistas y esquivas a cualquier crítica al uso, que se introducían por meandros narrativos nada convencionales. Nada hacía suponer por tanto su aportación fundamental al género thriller con su posterior Near Dark, que conforma con The lost boys de Joel Schumacher el gran díptico vampírico de los años 80.
Influenciada por la literatura (recién comenzado su maravilloso ciclo gótico de las crónicas vampíricas que luego se diluiría con el paso de los años) de Anne Rice - ese niño vampiro no puede ser casual -, y por el gore de los 70 y primeros 80, Bigelow construyó una road movie intensa, melancólica, ultraviolenta y en los bordes de la maestría.
Su ingreso en Hollywood como una directora de género violenta y poderosa se vio confirmada con el posterior Blue Steel, un cruce entre el Peckinpah más estilizado y el Hitchcock más inverosímil, para un título policíaco que muchos aún recuerdan con especial agrado, por la contundencia de una historia sorprendente y que en manos de otro director hubiera sido un título mediocre más.
Prosiguió su cuarteto de ases con una película ya mítica, la muy recordada Point Break. Mítica porque nadie filmó nunca el mar así, y nadie filmó nunca un robo a un banco así. En manos de Bigelow y de su cámara prodigiosa, el mar deviene elemento de belleza indescriptible. Fascinada por su espuma, su brillo y su color, la directora nos regala una colección de secuencias para el recuerdo. Poco importaba la trama detectivesca.

Strange days tiene un guión mucho más sólido (firmado por su ex y por un habitual de Scorsese, Jay Cocks) pero su densidad y sus escasas concesiones la convierten en un fracaso comercial injusto. Título incomprendido, que tarda mucho en comenzar pero que cuando lo hace atrapa al espectador más desprejuiciado, puede ser la obra cumbre (imperfecta, pero deslumbrante también) de su directora.
A partir de ahí (hace ya 13 años, cómo pasa el tiempo), su carrera se ha venido abajo. Sólo dos títulos, los dos muy inferiores a lo que puede dar de sí esta realizadora. The weight of water es un sincero querer y no poder, con un guión demencial por excesivo y poco cabal, y un cambio de registro hacia el melodrama, en una película que nunca empieza y nunca importa. K-19 fue una superproducción algo más sólida que se perdía en otro guión excesivo de personajes e ideas que nunca se centraba en algo y que desperdiciaba buenas interpretaciones y secuencias aisladas.
Todo parecía indicar que la suerte había comenzado a volver la espalda a una directora capaz de sostener por sí sola la existencia de una mujer como poderosa realizadora de género. Han pasado 6 años, algunos proyectos para TV, y llega una nueva película, sobre la guerra de Irak. ¿Será por fin una buena película sobre aquella demencial guerra y en la que su directora se redima?
Se titula The hurt locker, y es un filme bélico sobre un hecho real. Ya veremos en qué acaba todo. ¿Podrá volver Bigelow al candelero a sus 57 años. Confiemos en que sí.



Chacón, ‘The Set Up’ es un corto, y ‘The Loveless’ está codirigida por Monty Montgomery, y también está escrita por los dos. Por cierto, un film muy fallido, lo emitieron alguna vez por televisión.
Gran directora.
No entiendo a qué viene la puntualización. Sé perfectamente que ‘The set-up’ es un corto y que ‘The loveless’ es una codirección…lee: “The Set Up y The Loveless, dos piezas vanguardistas y esquivas a cualquier crítica al uso”. ¿Un corto y una codirección no son dos piezas?…
Veo que conoces mi segundo apellido. Me gustaría que me explicases cómo, ya que tantas ganas tienes de hacerte el entendido. ‘The loveless’ me parece muy interesante.
te puedo responder a eso.. tan simple como poner en google tu nombre.
Que por cierto, descubrí tu blog. Con un poco más de tiempo le echo un vistazo.
saludos
Mm,.. ya lei varias de tus entradas, no me gusta como escribes, no comparto opinión contigo.
aparte eres de los que borran comments si no piensan como tu
a ver si no borras mi comment ja
Si has leído varias de mis entradas verás como la gente generalmente suele llevarme la contraria, pero supongo que ves lo que quieres ver. Sólo borro los que para decir lo que piensan primero insultan.
Si no te gusta como escribo no tiene nada que ver con estar o no de acuerdo con mis ideas. Pero nadie te obliga a leerme.
Absolutamente de acuerdo. Bigelow ha firmado unas películas de lujo. Espero que pronto se reponga y nos brinde otra obra de acción, de buena acción.
Demencial guerra?
Estarias encantado con Sadan en el poder, por lo que se entiende..