

Hay películas que desde luego parecen tocadas por una gracia más allá del talento o la fortuna. The apartment, la película número diecisiete dirigida por Wilder a sus cincuenta y pocos años, parece una de ellas.
Perfecta mezcla de tragedia y comedia, ésta tragicomedia genial es el puente entre el clasicismo de los 50 y la nueva ola de los 60. Un cuento moral sucio, como algunos detractores la calificaron, cuando a Wilder seguramente no le hubiera desagradado el término. Porque es un cuento moral, de eso no hay duda. Como asume el personaje de Shirley MacLaine al de Jack Lemmon: “el mundo se divide en víctimas y aprovechados, usted y yo somos víctimas.”
C.C. Baxter (Lemmon) es un solitario, y un pobre diablo, pero también es un trepa, que le deja el apartamento a sus jefes para que puedan ir allí con sus amantes. Gracias a esto consigue ir ascendiendo en la gran empresa de seguros donde trabaja, de la cual es ascensorista una preciosa muchacha llamada Fran Kubelik (MacLaine).
La idea para esta película le vino a Wilder cuando vio la maravillosa película de David Lean Breve encuentro, en la que los dos amantes se reúnen en un apartamento que a él le ha prestado un amigo. Con este punto de partida Wilder dispone su relato más amargo y feroz de la sociedad capitalista, con su habitual misantropía salvaje.
De sus diez nominaciones al Oscar se alzó con cinco, con lo que Wilder se resarció después de la ‘borrachera’ del año anterior con Ben-Hur arrasando todo. La década empezaba muy bien para él, y así seguiría un tiempo, pero terminaría de forma muy dura, y todos los éxitos y premios conseguidos hasta este momento de poco le ayudarían.
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Me encanta. Tengo el corazón dividido: no sé si me gusta más “El Apartamento” (El espejo está roto. / Lo sé, así me veo tal y como me siento.) o “Perdición” (¿Sabe que hay un límite de velocidad en este estado, señor Neff?). Ya no se escriben pelis así. Y de “Breve encuentro”, mejor no hablar: de pequeña estaba enamorada de Trevor Howard. Claro que él estaba enamorado de un señor llamado Jack Daniels. Lo nuestro era un amor imposible…
Un saludo.
Me pasa lo mismo que a tí Lydia. Ambas me fascinan. Pero me quedo con ‘El apartamento’
Salu2
Siempre he adorado esta película, yo creo que es la que más me gusta de WIlder. Sobretodo la escena final, creo es perfecto, no hace falta ni cursilerías, ni beso ni nada, simplemente un juego de cartas.