El cineasta estadounidense Sydney Pollack ha fallecido en su casa de Pacific Palisades (Los Ángeles), a la edad de 73 años, a causa de un cáncer que le diagnosticaron a finales del año pasado. Sin duda, se trata de una gran pérdida para la industria hollywoodense y en definitiva, para el séptimo arte.

Nació en 1934, en el seno de una familia de inmigrantes rusos, que se habían establecido en Lafayette (Indiana). En 1958 se casó con la actriz Claire Griswold y nunca más se separó de ella. Fruto de este matrimonio, son sus tres hijos, aunque desgraciadamente el mayor muriese hace más de 15 años. Ahora, ya era todo un abuelo con seis simpáticos nietos.

Pero todo ello, no le impidió ser director, actor y productor de innumerables producciones. Comenzó su carrera durante los años 50. Aunque entonces, se conformaba con interpretar papeles secundarios en series de televisión. Prueba de su polifacética carrera son la divertida Tootsie, El jinete eléctrico y posteriormente la exquisita La tapadera, donde Tom Cruise aprovechó para asentar su carrera.

Su primera nominación a mejor director le llegó con la el film Danzad, danzad, malditos, una producción de 1969 que le consagró como director entre sus compatriotas y parte de la crítica extranjera. Pero no supo lo que era el dulce sabor de la victoria hasta 1985, año en que la Academia de cine estadounidense le concedió el Oscar a mejor director por sus Memorias de África.

Si hay algo por lo que Pollack pudiera estar orgulloso, independientemente de sus estatuíllas, era por ser considerado como uno de los directores más deseados, especialmente entre el gremio de actores. Tanto es así, que estrellas como Robert Redford, Burt Lancaster, Natalie Wood, Robert Mitchum, Al Pacino, Harrison Ford, Nicole Kidman e incluso Barbra Streisand no dudaron en darle el sí quiero cuando éste les pidió su participación en algún film… algunos, incluso se lo dieron varias veces.

Las estrellas son como un pura sangre

Confesaba el director en una entrevista para el New York Times, a principios de los años 80.

Pero no sólo los actores le quedarán eternamente agradecidos, pues son muchos también los directores que consiguieron lanzar sus carreras, gracias a un empujoncito de Sydney. Ang Lee y su cinta Sentido y sensibilidad son una muestra clarísima de ello.

Pero todo en esta vida tiene un comienzo y un final, y para él, su carrera termina aquí. Su última interpretación es la aparición que hace en Made of Honor, de Paul Weiland, actualmente en cartelera en USA. Y sus últimas producciones fueron The Reader y Margaret, cintas aún en producción y que se estrenarán a finales de este mismo año.

Se ha ido otro grande, pero siempre nos quedarán sus películas para recordarle.

Enlace: El cineasta estadounidense Sydney Pollack fallece en Los Ángeles a los 73 años