Muy pocos realizadores llegan a filmar más de 20 películas. De los pocos que lo hacen, la gran mayoría superan esa cifra luchando toda su vida, soportando severos reveses a su libertad y a su confianza en sí mismos. Ni siquiera conocer un enorme (incluso grandioso, como en el caso de Billy Wilder) éxito en un pasado, le salva a uno de una recta final llena de baches y dificultades.

Ahora, Billy Wilder, creador de algunas obras imperecederas, apenas es conocido por los nuevos espectadores, sólo por los cinéfilos ‘pata negra’ (y no son pocos). Otros prefieren un póster de la versión para cine de Dragon Ball Z, o un vídeo de la absurda Speed Racer, a una retrospectiva sobre su cine. Él era consciente de ésto, de que no sólo su declive era imparable, sino de que algún día sería apenas recordado.

Como ya dijimos la semana pasada, el estrepitoso estreno de su extraordinario Sherlock, condicionaría el resto de la carrera del insigne realizador de origen austríaco. Y también se nota en su inspiración. Qué duda cabe de que el Wilder de los 50 o primeros 60 habría logrado un Avanti! con más chispa, más garbo, más ingenio.

A mi parecer, se equivocan los que defienden esta película a capa y espada como una de las mejores de Wilder. Avanti! no sabe muy bien a donde ir, y su mezcla de comedia, romance y drama se revela como arrítimica y sin fuerza expresiva ninguna. Por supuesto, no es en modo alguno un mal filme, pues revela muchos de los dones de su director: una intuitiva y fluida dirección de actores, una puesta en escena pulcra y sobria, brillantes diálogos…

Pero ni éste Avanti! fue adecuado para una época en la que no cuajó (primeros 70, con la industria del cine cambiando rápidamente), ni ahora puede despertar mayor interés que el de la fenomenal interpretación de su pareja protagonista (genial Lemmon, soberbia Mills).

La película va mejorando sensiblemente según va avanzando, es cierto, pero la lastra en demasía un inicio insípido, impropio del director de Some like it hot, que cuando estaba en forma empezaba por todo lo alto y aún así seguía subiend. Por supuesto, esto es mi punto de vista, y sería estupendo encontrar a defensores de este filme que ofrecieran el suyo. Para eso están los comentarios.