El domingo, tanto en la edición de El País como en la de El Mundo (los dos periódicos más importantes de España) mostraban una entrevista al realizador de 69 años Francis Ford Coppola, quizá el más grande director vivo. La más interesante era la primera, pero ni siquiera en ella se cuestionaban desde el periódico la extraña ausencia de Youth without youth (una película filmada en 2005 y estrenada en septiembre de 2007 en el Festival de cine de Roma).

En el caso de El Mundo, aludían al extraño azar de que esa esperada película, la primera en 10 años del realizador de El Padrino, no se encontrara en las carteleras españolas todavía. Sería muy lamentable que no pudiéramos verla en salas, y que se estrenase directamente en DVD, como parece que al final va a ocurrir. Pero no tiene nada que ver con el azar, sino con la situación dantesca del cine, en la que un genio como él es ninguneado. Pero no importa, los chavales dispuestos a dejarse la paga de los papás en Speed racer y en palomitas y bebidas (el auténtico negocio de los cines).

Pienso ir a ver la nueva realización de los Wachowski, por pura profesionalidad, pero pienso ir al cine a ver, porque espero que la estrenen, Youth without youth, y sino poner el DVD en un proyector grande…y no por profesionalidad, sino por amor al cine.