
Las películas de superhéroes, la mayoría, son adaptaciones de celebérrimos cómics - uno de las pocas excepciones es la emocionante y hermosa película de M. Night Shyamalan Unbreakable-, y por tanto sus responsables creen inevitable el vasallaje que supone explicar el nacimiento y forja del héroe en cuestión. Pero en éstos pasajes explicativos se olvidan de lo más importante: el hombre detrás del héroe, el que le da vida y sentido.
Batman begins consigue el milagro que la gran mayoría no puede alcanzar: hacer humano al héroe, dotarle de carne, de sangre y de hueso. La creciente popularidad de ésta película, que no obtuvo en principio la aceptación y el renombre de las que pergueñó en los 90 Tim Burton, no ha hecho más que crecer a medida que los años la alejaban en el tiempo. Ahora llega su segunda parte, The dark night, y el morbo por la trágica muerte de Heath Ledger ha distorsionado bastante la expectación natural por una obra que pretende continuar tan vigoroso comienzo.
Porque vigorosa (intensa, generosa) es la palabra que mejor define a Batman begins, un denso y complejo viaje al verdadero interior del héroe. Quizá la más perfecta e intrincada aproximación a la mitología de un superhéroe universal que ha dado el cine. Hay algo del personaje original que el sobrevalorado (casi siempre) Tim Burton no supo comprender: su soledad, su melancolía y su destino.
Cuarta realización del director londinense Christopher Nolan, parecía inevitable que alguien de su sensibilidad y de su carácter terminara cogiendo las riendas del Batman del siglo XXI, haciéndolo sutilmente suyo y absolutamente clásico. El director de la sorprendente y muy valiente Memento, y de la extraña y original Insomnia aporta su narrativa vigorosa y contundente (oponiéndola al barroquismo y plasticidad de Burton) al mito del hombre murciélago, deconstruyéndolo para volver a armarlo con trazos de oscuro y ambivalente héroe violento.
La fotografía de Wally Pfister se aleja de todo lo conocido hasta la fecha en el mundo Batman. Fría, desasosegante, teñida de melancólicos ocres nocturnos, en un formidable scope ausente de grandes teleobjetivos, logra un tratamiento visual innovador y de gran nobleza, pues es un perfecto entorno para las vicisitudes del protagonista. El diseño de producción desarrolla un mundo opresivo pero real, auténtico, una orbe mucho más desesperanzada y sin futuro que la que nos dibujó Tim Burton. Un Gotham vivo.
Por otra parte, tenemos una vibrante y extraña partitura, escrita al alimón entre el gran James Newton-Howard y el irregular (aunque talentoso) Hans Zimmer. Una partitura que es todo potencia contenida, sin grandes alardes estéticos ni los habituales coros en títulos batmanianos. Su aportación es la de un sostenido que se alarga en el tiempo y otorga a la secuencia un dinamismo indescriptible, algo muy útil para una historia tan larga y llena de eventos.

Porque la historia de Bruce Wayne es densa, renqueante, intrincada, irregular…pero expuesta con una claridad, una nitidez, apasionantes. Ahora sí asistimos al drama del niño que ve morir a sus padres en toda su trágica dimensión. Ahora sí es un hombre roto, turbado, perturbado, incapacitado para ser feliz, para ser un hombre ‘corriente’, en la acepción más vulgar del término. Bale compone un Wayne arrasado por el pasado e incapaz de orientarse hacia el futuro.
Su peripecia por el extrajero, en la que comienza siendo un criminal de baja estofa, para terminar como alumno privilegiado de una secreta escuela de artes marciales, tiene ecos de una odisea íntima y espiritual: la búsqueda no sólo de una razón para existir, sino también la búsqueda del verdadero yo. Y todo esto lo desvelan los guionistas Goyer y Nolan, y el director Nolan, con una sobriedad, una elegancia y un amor por el detalle incontestables.
El regreso del hombre a su vida original y su elaboración del personaje Batman como azote de la ola de crimen que aterroriza la ciudad, es al mismo tiempo la búsqueda del alter-ego perfecto al yo ahora encontrado (que aún así sufrirá las debidas crisis de conciencia e identidad inevitables) y un alter-ego al mismo tiempo liberador de los violentos impulsos reprimidos, empleados como herramienta de combate más útil que sus sofisticadas armas.

Por tanto, más que una película de superhéroes, es un relato en torno a la forja de una personalidad, de una voluntad y de una identidad. Más aún, de una libertad personal y una dignidad negadas por una sociedad enloquecida, turbia y turbulenta.
No se conoce un reparto más fastuoso para una película reciente: Christian Bale, Gary Oldman, Morgan Freeman, Michael Caine, Tom Wilkinson, Liam Neeson, Rutger Hauer, Cillian Murphy, Ken Watanabe, Katie Holmes. Una película que es mucho más que un nuevo diseño para un superhéroe. Es la reformulación de un mito.











No quiero ofender…. pero me parece un poco pretenciosa esta entrada.. No quiere decir que no esste de acuerdo en ciertos puntos como laa influecia de Nolan en el personaje o ell casting brutal de la misma. Pero me sigue pareciendo demasiado adornada
Adrián, creo que no eres muy amigo del término, pero me parece que, en Batman Begins, Nolan supo retratar de una manera precisa un símbolo de la actitud del hombre de este tiempo, frente a un mundo, como el de hoy, donde la miseria, la violencia y la descomposición moral (es decir, Los Estrechos, Falcone y el Espantapájaros) son moneda corriente. ¿O tú qué opinas?
Tomar un personaje de un discurso que a veces es tan menospreciado por las “buenas conciencias” como lo es el cómic, y utilizarlo de esa manera simbólica, para “darnos qué pensar” es algo que, como fanático del caballero nocturno, me pareció fascinante.
Buen artículo, gracias.
Un saludo
No ofendes, Oscar. Al menos tienes la sensatez de decir tu opinión sin insultar. Te sorprendería lo injuriosos que pueden llegar a ser algunos trolls. Pero te agradecería, en un futuro, que sólo opinaras respecto al tema en cuestión. Por supuesto eres muy libre de opinar también respecto a la forma de postear, siempre que sigas siendo respetuoso.
Es interesante lo que dices, Carlos, respecto al símbolo que es Batman respecto al hombre moderno. Siempre es fascinante que te hagan pensar. Los cómics han sido muy menospreciados, pero se merecen menos prejuicios.
Salu2
Nada más un consejo Adrián, espero que seas realmente como dices en el post anterior, “un buen crítico” y un buen crítico tiene que saber aguantar las opiniones encontradas, yo se que no se debe y ni tienes porque aguantar que te insulten, pero tampoco considero que a la primera que alguien “levanta” la voz sea ganador de un Ban. Llevo ya mucho tiempo leyendo Extracine, y si quiere revisa mi historial de post, y nunca, en lo que he leído hasta ahorita en este blog, he visto que Edu o Alfonso hagan uso de su “autoridad” como lo hiciste tu, y en cambio si he visto cientos de veces que gente opina muy diferente de ellos y hasta insultos más grandes han hecho y no veo un ban o un edit del comentario. No se como lo vayas a tomar, espero que con madurez, si es que quieres alcanzar tu objetivo. Mucho éxito y continúa con este tipo de posts.
Keleborn:
Las opiniones encontradas son una de las razones por las que escribo. Pero no aguantaré el mínimo insulto o comentario hacia mi persona. Eso no tiene que ver con ser buen crítico, sino con un mínimo de respeto y dignidad personal.
Si alguno se pone como un troll a decir barbaridades lo banearé sin pestañear. Lo siento.
Salu2
Hace unos meses que la conseguí en DvD y la primera sensación fué de “Mierda!, porque no fuí al cine a verla??”
Y es que es una película que me encanta. A la espera de la 2ª parte creo que es una película que se complementa con la película de Tim Burton en lo que definición del heroe y el villano se refiere.
Es decir, en el primer film de Batman. Nuestro heroe, no sufre una evolución, se limita a un playboy que por las noches es un justiciero y que tiene como una justificación la venganza, mientras que en Batman beggins, conocemos mas sus motivaciones, el porque del múrcielago, sus fóbias y como se va creciendo ante las adversidades.
Sin embargo a la hora de definir los villanos pasa exactamente lo contrario. El Joker de Mr. Nicolson es simplemente sobervio (sin desmerecer al fallecido Ledger a la espera de poder disfrutar de su actuación) y su locura y psicosis esta muy bien planteada arrebatándole el protagonismo de la película a Batman. Pero respecto al film de Batman Beggins, los malos son malos, tienen sus motivaciones y demas, pero de cierta manera flojean y casi que son meros secundarios.
Es por ello que ambas películas las veo complementarias:
BATMAN DE TIM BURTON: En realidad es una película de la Némesis de Batman. Película de Villano
BATMAN BEGINS: La Génesis. Película de Heroe.
No sé, Ventura:
Esa forma de relacionar dos películas tan diferentes me parece muy artificial. Aunque tienes toda la razón en que la de Burton es sobre el Joker (verdadero protagonista de la película) y la de Nolan es sobre el héroe.
Sin duda, un excelente post en el que se desgranan a la perfección las múltiples virtudes de esta película, el mejor acercamiento a un superhéroe clásico jamás realizado desde el cine. Todo un teorema del miedo, columna jónica del film, siempre presente en el motor vital de Bruce Wayne desde las enseñanzas de su padre hasta las de su mentor Henri Ducard, utilizadas como arma boomerang contra sus enemigos; como muestra, la bellísima escena en la que Wayne se enfrenta a su fobia infantil (los murciélagos) en la cueva, levantándose poco a poco mientras millones de quirópteros revolotean a su alrededor.
Las comparaciones con el Batman de Burton me parecen fuera de lugar. A Burton le interesan los monstruos, y Bruce Wayne le parecía, me temo, demasiado “normal”. De ahí que se centrara en el histrionismo de su Joker o la tragedia casi operística de su, por otra parte, magnífico Pingüino; por no hablar de la desquiciada dualidad de Catwoman… Yo creo que “Batman vuelve” (el primer “Batman” de Burton me parece insuficiente, por mucho Nicholson que llene la pantalla) funciona magníficamente como film independiente, no tanto como versión cinematográfica del personaje. No tiene nada que ver con el profundo respeto a las raíces que muestra Chris Nolan. Recordemos que BB está basada, parcialmente, en uno de los mejores cómics jamás pergeñados, el “Batman: Year one” de Miller y Mazzuchelli (aunque también hay algo de “El largo Halloween”). Espero con ansia la secuela.
Modo “comentario pretencioso” off…
Razón no os falta, mas que hacer una comparación de ambos films, en el fondo lo que he querido decir es que para mi, una buena película de heroes es buena cuando mejor tratados esten los dos personajes. Para mi, un heroe no sería gran cosa sin una Némesis digna de el.
poes para mi gusto a esta nueva version le hace falta un toque del comic, ya que el traje parece mas como de un soldado, la mascara deja mucho a que desear, pareciera q estas viendo una pelicula sobre policias y ladrones muy buena y entretenida pero no me siento en el “mundo de batman” la musica no nos hace sentir en el mundo de ciudad gotica batman begins es buena pero muy larga y tediosa y los villanos deja mucho a que desear(bastante) y en la segunda el joker hace un muy buen trabajo acercandose mas al toque de batman,, (dejando a batman en segundo plano), me gustaria que para la tercera entrega tomen en cuenta el diseño del traje de batman como el logo y esas cosas, ya que aunque quieran q sea lo mas realiste no hay que olvidarnos que es un superheroe, un comic.