A Samuel Wilder lo que le gustaba era la verdad. Desde que era un crío. Su curiosidad y su inteligencia eran inagotables. Terminó haciéndose periodista mal pagado en Austria y luego en Berlín, donde aprendió a bailar maravillosamente bien. De personalidad arrolladora y profundamente independiente y libre, Wilder se vio forzado a abandonar una ciudad que amaba, la capital alemana, cuando Hitler subió al poder, a causa de su ascendencia judía.

A finales de los años 30, cuando su carrera empezaba a encaminarse hacia el puesto de director en Hollywood, su madre murió en el campo de concentración de Auschwitz. No lo averiguaría hasta algunos años más tarde, pero ya había comenzado a forjar su propia leyenda. 25 películas como director, 26 si contamos su debut en la co-dirección en 1934 con la única de sus películas que no he visto.

De las más de dos docenas de películas haremos un análisis en EXTRACINE, sin caer en el elogio fácil ni en la reseña tópica, a razón de una por día, deteniéndonos en los logros, en las influencias, en su significado histórico y en los objetivos no alcanzados.

Wilder tiene una carrera irregular y apasionante, con títulos famosísimos y otros que muy pocos han visto más de una vez o que recuerdan. Considerado hoy día como uno de los maestros incontestables del cine norteamericano de los años 40, 50 y 60, su estilo diáfano pero nítido no ofrece demasiadas comodidades a un cronista que quiera huir de los clichés. Su puesta en escena transparente, sobria y engañosamente clásica es todo un desafío por la multiplicidad de sus niveles narrativos, psicológicos y sociales.

Considerado como un maestro de la comedia, lo cierto es que sólo 7 de sus 25 películas pueden considerarse comedias puras, y no mezclas de tono con melodrama o tragedia. Lo cierto es que no deja de resultar reduccionista limitarse a decir que dominaba la comedia y el género negro, cuando es un artista bastante más complejo que un mero género cinematográfico. Esperamos poder ofrecer algo más que los tópicos destilados por otros colegas.