Si bien Sin Rastros, no inventa el hilo negro si logra mantenernos entretenidos e inmersos en una historia bien contada y que nos hace meditar a fondo los alcances de la libertad que puede ofrecer la red.

Me parece que cuando se creo la Internet una voz en off recito la frase celebre del tío Ben Parker “Con un gran poder se adquiere una gran responsabilidad” pero obviamente la red hizo caso omiso y se ha volteado hacía el lado oscuro de su naturaleza, comento esto pues en la nueva cinta de Diane Lane se nos muestran rincones de la red en verdad terribles. La primicia es muy simple, un asesino serial esta matando con un streaming en vivo y en directo por Internet, y mientras más usuarios se loggean al sitio más pronto se activan las trampas mortales del psicópata, lo desagradable del asunto es que el asesino real somos nosotros y nuestra morbosa y cruel manera de ser que nos lleva de la mano a observar de “manera ajena” el sufrimiento de los otros, lo peor es que al parecer no existe la empatía y creemos que al ver algo en Internet se trata de una situación muy lejana a nosotros, y no medimos las consecuencias ni compartimos el dolor ajeno.
Si ven la cinta solo por entretenimiento y no les interesa leer entre líneas la película les resultará solo una cinta más, pero si se toman la molestia de meditar se darán cuenta de que muchas veces estamos en el centro de algo mayor y lamentablemente no vemos los alcances de algunas de nuestras acciones.
En términos de cinematografía el film esta armado con la estética de otras como 8mm o seven, y muchos la verán como algo muy cercano a Saw por las trapas que pone el asesino a sus víctimas, la paleta de colores utilizada es de tonos fríos y pálidos que se funden en cada cuadro.
Las actuaciones son en general bastante buenas, aunque ninguna es sobresaliente, Diane Lane como que ahora sí ya dio lo que se conoce como el viejazo, o tal vez su caracterización sea así de una persona cansada y demacrada aunque contenta con su trabajo de detective de crímenes cibernéticos.
En resumen una cinta buena para desconectarse un rato de la rutina, es como un capitulote de CSI clasificación C, pero lo que resulta más interesante es ver lo vulnerables que somos en la red. ¿Ustedes que piensan, si pudieran acceder a un web site como Killwithme.com lo harían sin importarles el sufrimiento ajeno?
Lo bueno: Una historia bien llevada y sin la clásica jalada.
Lo malo: Que este tipo de argumentos ya no son tan buenos, las comparaciones que se le pueden hacer con SAW.
Extracine: El mensaje es claro, dejemos de ver lo que no debemos ver.

