Sigamos con una gran secuela, que tiene el mérito de mantenerse de tú a tú con una grandísima primera parte, lo que es toda una hazaña, aunque seguramente esté por debajo de ella. Y creo sinceramente que es por causa de un injustificado, por muchas vueltas que se le de, cambio de director, ya que McTiernan había demostrado con creces que podía confiársele el mando total de tan jugosa franquicia.

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El encargado de sustituirle es el casi debutante Renny Harlin, un director que venía de filmar la mediocre cuarta parte de la saga de Pesadilla en Elm Street, y que supongo fue colocado a dedo por los productores para que pudiesen manejar bien a un director se suponía que pusilánime. Ignoro si finalmente metieron mucha caña al impersonal Harlin, pero lo cierto es que tuvo la suerte de contar con un excelente guión de aventuras, que sigue un poco el estilo del primer film, pero que contiene hallazgos de estructura de similar mérito y diálogos brillantes y personajes nuevos muy sólidos.

De modo que Harlin, que al mismo tiempo copia bastante los ambientes, los ritmos y la acción de McTiernan del primer film, consigue su mejor película con este film, muy superior a todo lo que ha hecho después. Su carrera ha fluctuado de éxitos nunca demasiado grandiosos y fracasos estrepitosos como La isla de las cabezas cortadas, demostrando ser un director absolutamente mediocre. Sin embargo, a parte del guión, tiene la suerte de contar con un Bruce Willis al que yo consideraría excepcional en su rol.

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Uno de esos papeles que nunca se llevarán el Oscar ni recibirán grandes elogios, pero que yo considero que se merece todas las alabanzas, pues prácticamente él solo sostiene una gran superproducción como esta con el magnético poder de su presencia, su maravillosa naturalidad y su total credibilidad en todas las secuencias del film. Qué pena que su carrera sea tan irregular, porque Bruce Willis es un excelente actor, realmente muy completo, al que le ha faltado más olfato en sus films.

Quizá, de las tres que he visto, las tres primeras, sea la menos impresionante, pero secuencias como el intento de atrapar antes que los villanos al tirano repatriado, o el fracaso en el descenso del avión de pasajeros, justifican plenamente el visionado de esta estupenda película de aventuras.