Personalmente no me extraña que al final dejaran el otro final, en el que la cámara se limita a encuadrar una carretera que avanza ante nuestros ojos, como si fueran un plano subjetivo, no sólo de Sarah y John Connor, sino de todos nosotros, pues la magnífica, durante toda la película, voz en off de Sarah, nos habla sobre una pequeña esperanza para el futuro de la humanidad, en el que, quizá, de una puta vez, aprendamos todos a no destruirnos mutuamente...(qué difícil me parece eso).

Este otro final es un final bastante más conciliador, porque supone un salto de tiempo muy grande entre el clímax y la última secuencia, con lo que parece que la humanidad finalmente lo ha conseguido, más o menos. Pero sí podemos observar un excepcional, una vez más, maquillaje para la protagonista. De todas formas, carece de la fuerza expresiva del otro, me parece.