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Pues eso, que Ang Lee ha vuelto a triunfar, dos años después de ganar este mismo premio con su extraordinaria Brokeback Mountain. Y es que se nota que era el último año como director del festival del muy cuestionado Marco Müller, porque ha sido polémico hasta el final. Y no cuestiono la profesionalidad del excelente grupo de personas de cine que han elaborado el palmarés, presididos por Zhang Yimou, al que le han ayudado Paul Verhoeven, Alejandro Glez Iñárritu, Ferzan Ozpetek, Jane Campion, Emanuele Crialese, todos directores, y la guionista Catherine Breillat.

Pero lo cierto es que el palmarés no ha convencido a casi nadie. Y es que aunque seguro que el film de Ang Lee es estupendo, había otras que han enamorado mucho más a los especialistas allí convocados, así como a los aficionados que han ido a los pases. Esto se deduce por haber hecho el típico ex-aequo (para que dos films compartan premio), con dos títulos que eran los favoritos y que se han quedado sin León de oro: Gran premio del Jurado ex-aequo para I’m not there y para Le graine et la mulet. Pero ha habido sorpresas mayores, como el León de plata al mejor director para Brian de Palma por la flojísima Redacted, lo que ha provocado estupor.

Tampoco se salvan las copas Volpi a los mejores actores. Si bien estaba casi cantado que Cate Blanchett recogería el galardón por su maravilloso trabajo en el film de Todd haynes donde encarna a Bob Dylan, el trabajo de Brad Pitt premiado por The assasination of Jesse James by the coward Robert Ford ha sido recibido con gran frialdad por todo el mundo, o casi.

Lo mejor de todo ha sido el premio al mejor cortometraje europeo al film Alumbramiento, de Eduardo Chapero-Jackson, al que le deseamos mucha suerte en su futura labor como cineasta, porque su trabajo es excelente.