Viernes Ha sido un fin de semana movidito, como no podía ser de otra manera, en la Bienal. Spike Lee ha presentado Babelgum, un festival de cine por internet, al que se podrán enviar películas. Cualquiera puede enviar cortos, o películas, o documentales. Un jurado elegirá las tres mejores y luego el realizador decidirá quién gana. Según dice él mismo, “es un modo de democratizar el proceso creativo”. No estoy muy de acuerdo, pero supongo otros sí lo estarán.

Sigamos. Brian De Palma vuelve a decepcionar con su ambicioso Redacted, un falso documental, proyectado en formatos visualmente de aficionados (como los que rodaría cualquiera) sobre la guerra de Iraq, con el que se supone que se recogen las experiencias de las tropas. No ha gustado nada el experimento, que parece que está plagado de clichés y de ingenuidades bienintencionadas. A él se ha unido, con bastante más fortuna al parecer, Paul Haggis con su nuevo film: En el valle de Elah.
Cuenta con un impresionante reparto. Tommy Lee Jones, que está magnífico, Susan Sarandon y Charlize Theron, y denuncia la hipocresía de los medios de comunicación en la guerra de Iraq, a través de un padre que ha perdido un hijo, asesinado nada más llegar de Iraq. La película es desgarradora, pero sobria, y ya suena para algún premio, aunque sólo sea de interpretación.
Sábado Ha gustado también, aunque sin grandes entusiasmos, la película de Clooney, Michael Clayton, dirigida por Tony Gilroy. Dicen los cronistas que es un thriller tenso y bien hecho, aunque le falta originalidad y más tensión. También se ha presentado a concurso Ninguna cualidad a los héroes, del director Paolo Franchi, y ha pasado totalmente desapercibida, por aburrida y pretenciosa. Por último Ken Loach, que no para de trabajar, ha presentado la interesante It’s a free forld, sobre los desastres de la globalización a través del drama de la inmigración. Ha gustado, pero mucho menos que su maravillosa The wind that shakes the barley.

Domingo Y llegó Woody Allen, aunque fuera de concurso, con su clásico estreno veneciano. En esta ocasión Cassandra’s Dream, una nueva historia criminal, con Colin Farrell y Ewan McGregor. Pero al contrario que en otras ocasiones, ha dejado muy fría a la Mostra con su nuevo film. Lo mismo que El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford, de Andrew Dominik, con unos correctos Brad Pitt y Casey Affleck, una cinta muy bien realizada pero a la que le falta ritmo y expresividad.
No ha subido mucho más el nivel el nuevo film de Claude Chabrol, La fille couppé a deux, un irregular film que, eso sí, va recuperándose en el tramo final.


