John Carpenter’s Vampires debiera haber sido una de las obras maestras de este infravalorado hombre de cine. Tenía que haberlo sido, pero sin duda no lo es. Y aunque haya algunos momentos aislados en los que parece que se acerca a lo que todos esperábamos, no escapa uno a la sensación de que el film no termina de funcionar.

Sin embargo sí que es, paradójicamente, un gran trabajo visual-narrativo de Carpenter, que parece en plena forma en cuanto a puesta en escena, a planificación, a montaje. Es decir, lo que él sabe hacer lo hace más que bien, demostrando una soltura en su oficio de narrador, un dominio de las herramientas de director más que sobrado…yo diría deslumbrante. Entonces…¿por qué la película deja sensaciones tan poco satisfactorias? A mi modo de ver por un guión desastroso del inefable Don Jakoby, al que debemos los libretos horrorosos de Invaders from mars, Aracnophobia o Double team, y que aquí adapta realmente muy mal un más que digno relato de John Steakly, la novela de culto (y con mucha justicia) Vampiro$, una narración muy potente del autor de la no menos mítica Armadura, que da lugar a un guión, como decimos, torpe, peor que mediocre, de estructura pobrísima, diálogos idiotas y situaciones manidas cuando no inverosímiles…
No sé por qué Carpenter aceptó filmar un trabajo de escritura de estas características, pero intenta armar un relato de gótico-western, y su talento es tal que por momentos parece que asistimos a un buen film de horror y aventuras.
El inicio está bastante bien, y es muy parecido a la novela. Pero tras la primera masacre, el guión se va por las ramas, se inventa una trama con el vaticano de por medio, y el personaje central (Jack Crow) comienza a desdibujarse. La segunda parte comienza mucho peor que la primera, pero tenemos unos magistrales (sólo así puedo describirlos) planos con el punto de vista del vampiro jefe (Jan Valek) haciendo de las suyas. Son realmente escalofriantes, pero con ellos no basta.
A un mediocre segundo acto le culmina un tercero que intenta regresar a la historia de la novela, pero aunque tenemos buenos momentos (de nuevo planos sueltos, como el horripilante de la mina desde el punto de vista de la cámara, o el maravilloso subjetivo de Valek volando tras Crow), el final es demasiado torpe, por una historia totalmente previsible, y una resolución tramática que da ganas de reír por no llorar.

Una auténtica lástima. Estupendo, aunque desdibujado, James Woods como Crow; impresionante Thomas Ian Griffith como Valek; buenos trabajos de Daniel Baldwin y Sheryl Lee, quizá ligeramente sobreactuados. Sin duda es mejor recordada que visionada. Y es que momentos como la salida de los vampiros del subsuelo del desierto o el viaje nocturno de Valek sobre el tren se te quedan en la retina.








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