En un momento en que la sensualidad en cine o bien es algo completamente estúpido y acartonado y torpe, o bien es lo mismo de siempre (salvo excepciones) tenemos el siempre estimulante cine de oriente, que nos ofrece algo muy distinto.

Tan sólo con una voz y un rostro dulces…con un hombro desnudo, con suaves movimientos de extrema languidez…Zhang Ziyi explota de erotismo en la obra maestra de Zhang Yimou.