Seguro que recordáis aquella película titulada It’s a mad mad mad mad world (cuatro mads, lo he escrito bien, aquí en España se llamó El mundo está loco, loco, loco…tres locos), aquella historia en la que un varias personas corrientes son testigos de un accidente en el que muere un hombre que les confiesa tener enterrado un tesoro fenomenal bajo la gran W…
Si no la recordáis es que no la habéis visto. El caso es que, entre otras bondades (por ejemplo un guión magnífico) estaba Spencer Tracy en su penúltima película, uno de esos actores que a los amantes de The Matrix y 300 seguro que les suena (ejem…). Aquí os pongo otra de sus virtudes, uno de esos títulos de crédito para la historia.


Buenas. Aquí un fan de Matrix y de 300 que SÍ conoce a Spencer Tracy (fantástica “La costilla de adán”).
En fin, un saludo.