a los periodistas de la rueda de prensa que dio en Cannes 2007
Creo ciertamente que es el ordenador quien os ha bajado a este nivel, que ya no os interesa lo que pasa en el cine, que vosotros no mecanografiáis ya porque no tenéis ni necesidad de un teclado: Transferís una información que obtenéis con vuestro ratón, sobre el papel que vais a dar a la redacción y es por eso que vosotros sabéis tan poco de todos nosotros

Estas famosas palabras dieron la vuelta al mundo (y alguna gente, por supuesto gente no cualificada, se lo reprochó duramente, negándole el derecho a decirlas). Hoy, a pesar de que todo el mundo las ha leído mil veces, a mí me parecen transgresoras y rebeldes.
Sobre todo en un mundo donde, primero, se le ha negado al artista su condición, queriendo igualarle con el resto de los no artistas, sin saber que lo que precisamente le hace a uno artista (al menos, para empezar, luego hay más cosas, claro está) es estar al margen de los demás, destacarse sobre los demás.
Y después se ha establecido, por alguna regla absurda de los mediocres, que todo el mundo puede opinar sobre todo, y que toda opinión es válida. Y así vamos, repletos de periodistas mediocres, llenos de opiniones y de ideas absurdas, pero escasos de periodistas (o aficionados, claro que sí) que dispongan de un auténtico criterio.
Además, ocurre una cosa muy curiosa. Mucha gente que no se atrevería a opinar sobre escultura o arquitectura, ni a decir esta boca es mía en cuanto a una tendencia pictórica, porque tienen cierta timidez o se sienten intimidados, mucha de esa gente ya se siente más valiente en cuanto a literatura, por ejemplo.
Pero ya, en cuestión de cine, todo el mundo opina…todo el mundo sabe un montón y, sino, muchos se ofenden, se irritan o atacan con agresividad ideas distintas a las suyas. Es sorprendente. A mí me parece sorprendente. Es más, nadie cree que nadie pueda enseñarle algo sobre cine, y menos todas las decenas de miles de personas que escriben en revistas y blogs en este país, y los millones que escriben en otros.
Déjenme decir algo sin que me saquen la piel a tiras: no es lo mismo opinión que criterio. La opinión nace del gusto, pero el criterio nace del conocimiento profundo. Y muy poca gente tiene criterio de verdad. Poquísima. No importa que hayan visto 50.000 películas en su vida. El criterio lleva muchísimos años establecerlo. Es un discernimiento sin prejuicios culturales y sin límites de una obra estética. Es un don. Es tan difícil ver una auténtica obra maestra del cine como hacerla.
Las opiniones están bien, pero sólo son opiniones de gustos particulares. Aunque yo tenga conocimientos de medicina, un doctor tendrá un criterio sobre mi opinión. Si no ocurre esto, terminamos teniendo periodistas muy bien pagados que viajan a otros puntos del globo a festivales importantísimos a preguntar tonterías.


De lo mejor que he leido por aquí. Enhorabuena.
Supongo que es uno de los subproductos indeseados de esa facilidad para comunicarse que ofrecen las nuevas tecnologías, en las que no importan sino el aparecer.
Excelente post, oye pero tu opiniòn o criterio no está basado también porque el que lo dice es Polanski, si lo hubiera dicho otro igual hubieras dicho eso? Pero bueno, espero algùn dia poder llegar a tener un excelente criterio acerca del septimo arte.
Lo de Polanski, simplemente, es una excusa para mi texto.