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En torno a la crítica

Yo creo que la crítica cinematográfica es muy necesaria. Quizá ahora más que nunca, con el cine viviendo tiempos tan desorientados, con el sistemático desaparecer de las formas narrativas más arriesgadas, más artísticas, digamos, y la masificación de un cine tan destinado al usar y tirar. Tampoco es que las demás artes estén en un momento de esplendor absoluto, que digamos, pero ninguna es tan maltratada como el arte de masas por excelencia, el arte de entretimiento por antonomasia.

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El interés por el cine, y el esfuerzo por el cine, no ha decrecido. Al menos, desde un punto de vista productivo. Cada vez se hacen más películas, mejores campañas de promoción, más gente quiere estudiar cine; cada vez hay más gente hablando de cine en internet, donde proliferan los aficionados que se lanzan a comentar todo lo que cae en sus manos; cada vez el cine digital es más accesible, con formas narrativas quizá menos perfectas visualmente pero que buscan hacer más con menos. Basta meterse en internet para constatar el hecho de que el número de críticos, profesionales o no (ya definiremos el término), es muy numeroso, aumentando sin parar. El antiguo complejo del espectador medio para comentar películas parece disminuir.

En mi país, España, en foros, blogs, páginas varias, no acabaríamos nunca de visitar publicaciones bastante periódicas y sucesivas (con miles de comentarios, muchos de ellos violentos y groseros, lo cual me parece vergonzoso), donde se habla de la actualidad, más o menos profunda, del audiovisual. Sin embargo, y dejando a parte a muchos aficionados que creen que insultando a aquel con el que no están de acuerdo es una forma más rápida de tener razón, hay muy pocos que demuestren un criterio (pienso por ejemplo en el excelente blog La linterna mágica, aunque le pondría algunos peros), una cualificación (no hablo de títulos académicos, aunque tampoco sobran), una verdadera pasión por este arte tan prontamente agotado.

La crítica no está a la altura

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Si empiezo diciendo que la crítica cinematográfica es muy necesaria, convendría añadir que es también necesario que esté a la altura de las circunstancias, cosa que pocas veces ocurre. Me refiero ahora a la crítica oficial, la de las revistas, periódicos, radios y demás (el más famoso ahora es Carlos Boyero, un snob recalcitrante que se las da de progre y cuya pluma es deleznable); la que cuando se estrena Alien 3 dicen que es bastante mala (y lo es) y cuando llega Zodiac y todo el mundo se rinde a David Fincher, entonces esos mismos dicen que la verdad es que Alien 3 era bastante buena (desde luego, no lo es); los mismos que cuando se estrena The searchers dicen que es una película más de indios mal dirigidos, y luego, esos mismos, no dejan de argumentar disparates como símbolos fálicos en el desierto rojo escenario de los avatares de The searchers

Los casos son innumerables, y aunque cualquiera puede equivocarse, y estoy de acuerdo con el dicho popular rectificar es de sabios, no creo que tales donde dije digo digo diego respondan a una evolución del propio criterio, más bien a una carencia previa de él y a una (porque soy bueno y quiero dar un poco de cancha a todos estos plumillas) posterior apropiación de criterio. En realidad, ya que les pagan (por eso los llaman profesionales), podrían disponer de criterio antes de ser contratados…Pienso en el que más he admirado (también con muchos peros) el ya fallecido Angel Fernandez-Santos. Eso era un crítico de cine: arriesgado, con un criterio definido.

Puedo hablar de mí mismo. A los 13 años fui a ver Unforgiven, la obra maestra de Clint Eastwood. No me gustó. Tampoco ayudó mucho el ambiente de la sala (había espectadores con pocas ganas de ver la película…), pero para un seguidor del Eastwood más duro, más salvaje que era yo, aquel film sublime era algo completamente chocante: un pistolero retirado que pide perdón al matar porque ahora sabe lo que significa matar (la secuencia del tiroteo en la montaña, donde muere el primer vaquero). Luego se llevó varios Oscars, la gente hablaba mucho de ella como una gran película, mi viejo estaba enamorado de ella, etc. ¿Creen que yo, que por aquel tiempo empezaba a escribir más en serio, defendí la poca calidad de la película? Pues no.

Más bien me pregunté qué es lo que fallaba en mí. Aún ahora, que es una de mis películas favoritas, puedo admitir que alguien ataque partes de Unforgiven, o que la considere sobrevalorada (siempre que me lo argumente, y sin añadir descalificaciones hacia mi propio criterio). Lo que es incuestionable es una calidad estética, inamovible. Para algunos más, para otros menos, pero está ahí. Hay, más que una búsqueda, un encuentro con una mirada que se anticipaba en los años 80. Hoy día me encuentro a gente que no conoce la obra de Clint Eastwood pero sí le conoce a él (como pistolero en Almería o como Harry, el sucio), y cree que no le puede ofrecer nada. Luego les pongo Bird, o Los puentes de Madison, ven ahí (algunos más, otros menos) calidades estéticas incuestionables y, algunos de estos que no quería ver a Clint ni en pintura, se interesan más por su obra y empiezan a valorarle.

La crítica es una forma de arte

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Ésta frase no es mía, sino de Oscar Wilde, quien dio conferencias sobre estética en medio mundo. No sé si tiene razón (aunque sospecho que sí). Sí sé otras cosas: que Wilde era uno de los hombres más cultos de su época y uno de los primeros críticos modernos de arte, que el arte se merece críticos así y que, si la crítica forma parte del arte, quizá haya que trabajar mucho más para estar a la altura.

Y los únicos que están a la altura son analistas y estudiosos (esos que el espectador medio tanto detesta, por creer que son un peñazo insoportable…algunos sí que lo son) de revistas de cine minoritarias como Nosferatu (que al contrario que Nickel Odeon, siempre se arriesga en sus postulados), y no tan minoritarias Cahiers du cinema (tanto la francesa como la española), así como en publicaciones de libros sobre cine, como los de la editorial Glénat, sobre todo la Widescreen colección

Representan un 1 %, con manga ancha, del total de enteradillos, sabiondos y más o menos creidillos que nos topamos todos los días en los medios de difusión más generalistas. Gente que ha visto muchas películas y leído muchos libros, pero que desdeña un criterio bien estructurado a favor de un impacto mediático mayor. Más en España, donde antes que admirar una reflexión afilada, mucha gente se deja engatusar por la mala leche de estos cronistas, que atacan y defienden con una fiereza digna de mejor causa, que son mucho más tendentes a la polarización que el propio espectador y que a menudo son tan groseros, burdos e intransigentes como los espectadores más amargados (esos que para defender una idea, primero te insultan y luego…te insultan otra vez).

Pienso en Carlos Pumares, un famoso crítico español, que asegura, en su blog, que ya nadie se acuerda de Pulp Fiction, por ejemplo. Es como los políticos, que viven al margen de la sociedad. Pulp Fiction, buena o mala, es uno de los films más famosos de todos los tiempos. Esto es así. Mucha gente la detesta, es cierto, pero también mucha gente la venera y muchos otros la consideran una película clave en los años 90. Pero, él es crítico de cine ¿no? Está obligado a sostener disparates como ese, porque para eso le pagan ¿no? En fin.

Espectadores cualificados

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Vayamos terminando, que me eternizo y me voy por las ramas: hay espectadores y espectadores (englobamos aquí también a críticos, profesionales o no). Unos son cualificados y otros no. No es que los segundos se merezcan que los encierren en una cámara de gas, pero el espectador normal, que va los fines de semana al cine a divertirse, no puede compararse con el que vive el cine. Su opinión no es tan valiosa, porque está condicionada a su divertimento personal, a su evasión, sin saber quién ha hecho, y por qué, la película, sino valorando, en principio nada más, que su satisfacción sensorial.

No tiene nada de malo hacer eso, ojo. Cada cual va al cine, o no, y hace lo que de la gana con él. Lo malo es que mucha gente incapaz de ver más allá que lo puramente técnico (incluso entrando en la mecánica del cine, aprendiendo mucho sobre cómo se hace), incapaz de desarrollar una labor crítica ajena a clichés, condicionamientos sociales, estereotipos analíticos (como si todas las películas debieran ser observadas desde la misma óptica…en un mundo tan grande y tan variado y variable….), en definitiva, gente no cualificada, que se pone a ver 20 películas a la semana durante 15 años (por ejemplo) y cree que ya puede escribir en una revista y orientar al espectador no cualificado.

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¡Si muchas veces ese espectador no cualificado, que no pretende más que ver una película, suele acertar, suele indagar en una estética valiosa, y no se deja engañar! Un crítico no es más listo que un espectador, está más preparado, que es diferente. Un crítico tiene que saber tanto de cine como de literatura, pintura, arquitectura, música, política, sexo, actualidad, historia sobre todo, porque si no….se nota. Se nota. De verdad. Yo lo noto.

Noto a gente que no ha leído suficiente como para darle a la tecla y que miles de personas les lean. Lo veo en críticas todos los días, gente que no sabe escribir o que lo hace muy limitadamente (otros que sí tienen un talento natural y se les da bien, pero pocos). Sin embargo sí hay gente, que a lo mejor no se dedica a la crítica porque no le da real gana, que sabe ver más allá. Gente inteligente, apasionada, sensible…que te da al pause en tu película del mes y te dice fíjate en eso, porque es clave. Y tú, que vas de cinéfilo enteradillo, te quedas alucinado, bajas la cabeza y asientes: tienes razón, tú te has fijado en eso tan importante…y yo no.

Finalizo: en mis críticas, pasadas y futuras, porque seguiré trabajando con ahínco en esto, intento, siempre, estar a la altura. Esto es, apreciar el esfuerzo aún en el caso de fallo (si hay uno u otro), huir de los clichés representativos en mi análisis, y aportar algo del impacto más inmediato que el film me ha causado. No sé si lo consigo, pero lo intento. Nunca ser grosero o despectivo (menos en excepciones que sí se lo merecen), y nunca ponerme por encima de los cineastas o del espectador. Sencillamente, intentar conectar a los unos con los otros.

Agur.

Referencias

Comentarios

  1. Adrián:
    Debo decir que disfruté increíblemente tu texto. Nada más quería darte mi punto de vista, ya que aunque en lo perticular me he dedicado profesionalmente al periodismo político, hace algunos ayeres tomé la decisión, junto con algunos otros amigos de carrera a abrir un sitio web sobre cine. ¿Por qué? Porque nos gusta enormemente.
    El asunto, creo, es no asumirse como crítico, sino ser transparente en lo que uno hace: reseñas críticas. En nuestro caso (y así lo exponemos) para hablar de cine usamos el criterio más simple. Recomendamos a nuestros amigos los trabajos que creemos que vale la pena ver y a veces coincidimos, otras no. En el fondo somos como los adoradores de ovnis: creemos que no estamos solos en el universo.
    Al igual que sucede con los libros que leemos o con la música que compramos, nosotros pagamos el boleto cada vez que asistimos al cine, lo cual te da el derecho, si no a insultar gratuitamente, sí a sentirte robado y comentarlo de esa forma.
    Por lo demás, tienes razón. Punto.
    Un abrazo.

    Responder

  2. Adrian Massanet

    Mucha suerte con tu nuevo sitio sobre cine, Juan Carlos Romero, y gracias por el comentario.

    Un abrazo.

    Responder

  3. Berkowitz

    Gran analisis, sobre el no tengo mucho q decir. En lo personal, aunque el cine es casi lo q mas amo, y sin importar la gran cantidad de peliculas q he visto (sin animo de alarde), no me considero lo suficientemente “Capaz” como para llamarme a mi mismo critico, pero critico de verdad, y dar una opinion de tal suerte. (Afortunados aquellos, entre ellos tu). Y lo se, por q de lo q si me considero critico, es en musica. Suficiente como para saber q lo soy, sin tener q escribir en nigun lado ni demsotrarlo, por el simple hecho de serlo.

    Y aunque paresca q estas lineas no son mas q flores, has de saber q muchas veces no concuerdo con tus opiniones. Pero ahi esta lo hermoso de esto: las opiniones encontradas son el ruido de la democracia. Eso es critica.

    Por eso mismo te agradesco q te tomes el tiempo de ejercer ese cargo y lo hagas con la responsabilidad q te toca.

    Responder

  4. Me gusta la crítica constructiva y objetiva. Creo que es importante diferenciar entre valorar una película objetivamente y saber lo que a uno le gusta. Me ha ocurrido en varias ocasiones que he dicho que El silencio de los corderos no me gustó, me resulta desagradable. Siempre hay alguien que se escandaliza; “¡Sacrilegio! Cómo no me va a gustar si es buenísima”. Y de hecho lo es, no me atrevo a decir lo contrario, pero que una peli sea buena no significa que tenga que gustar a todo el mundo.
    Saludos,
    http://www.gp-cine.blogspot.com

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  5. Adrian Massanet

    Eso que dices, Galax Pictures, es algo tremendamente interesante. “Pero que una peli sea buena no significa que tenga que gustar a todo el mundo”. Yo creo que el arte no tiene que gustar. Es parte de su encanto.
    Saludos

    Responder

  6. Cody Jarrett

    No se si estoy reinventando o confundiendo terminos pero a mi me gusta distinguir entre analisis, que seria un desglose cientifico, lo mas objetivo posible, argumentado serio, desapasionado e ilustrado de las virtudes o vicios de una obra concreta y la critica que seria algo mas “casual”, apasionado y urgente donde puede caber la ironia, el descaro, la imparcialidad e incluso el insulto leve siempre en pos de la “gracia” y el “estilo”…
    Yo creo que el critico debe demostrar primero su capacidad en el analisis para obtener la confianza del lector. Solo en un dialogo de confianza son licitas estas licencias del crítico. Creo que un blog ya tiene de suyo creado el ambiente de confianza que licencia para la critica. Además y a pesar de desacuerdos (y acuerdos)en este caso tu también te la ganas por una muy aceptable capacidad analitica. Lo cortés no quita lo valiente.

    Responder

  7. Alasgüenas. En primer lugar, gracias efusivas por la referencia a nuestro humilde blog, la cual he transmitido a mi compañera y fundadora del mismo. Dices que le pondrías algunos peros, y no puedo estar más de acuerdo; yo le pondría básicamente uno: mi sueldo (mejor dicho, la carencia del mismo)… En cuanto al artículo propiamente dicho, siempre me ha parecido muy interesante la “crítica de la crítica”. No entraré en el debate de acuerdos y desacuerdos (Boyero sí o no, “Alien 3″ sí o no, etc), porque alargaría esto innecesariamente, pero sí me gustaría apuntar que la crítica cinematográfica (como la de otras artes más o menos populares), y me refiero a la profesional exclusivamente, se ha imbuido de cierto aire de putrefacción mecantilista que hace que ciertas revistas y medios otorguen estrellitas con criterios que a veces parecen marcados por las productoras (llamadme paranoico-Fox Mulder). A fin de cuentas, la esencia de la crítica en los medios es guiar al espectador a ir a ver o no una película… uséase, a dejarse la pasta en ella. Ay, los intereses…

    Por otra parte, mencionas a Ángel Fernández Santos como referente. Yo quisiera añadir al también fallecido, hace ya tiempo, Jose Luis Guarner, el “cronista”, como el mío. Saludos.

    Responder

  8. Adrian Massanet

    Nunca compartí la admiración de todo el mundo por Guarner, aunque es cierto que era un gran hombre de cine y de palabras.
    Un saludo

    Responder





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