Cyrano: Amor mío…nunca te he querido
Cyrano: Esta nariz que me precede quince minutos…
Cyrano: En el bolsillo de un poeta siempre encontrarás algún producto de su imaginación
Cyrano: Estoy cansado de ser mi propio rival

Cyrano: agresivo: ‘Si en mi cara tuviese tal nariz, me la amputara’. Amistoso: ‘¿Se baña en vuestro vaso al beber, o un embudo usáis al caso?’ Descriptivo: ‘¿Es un cabo? ¿Una escollera? Mas, ¿qué digo? ¡Si es una cordillera!’. Curioso: ‘¿De qué os sirve ese accesorio? ¿De alacena, de caja o de escritorio?’. Burlón: ‘¿Tanto a los pájaros amáis, que en el rostro una alcándara les dais?’. Brutal: ‘¿Podéis fumar sin que el vecino- ¡Fuego en la chimenea! - grite?’. Fino:’Para colgar las capas y sombreros esa percha muy útil ha de seros’. Solícito: ‘Compradle una sombrilla: el sol ardiente su color mancilla’. Previsor: ‘tal nariz es un exceso: buscad a la cabeza contrapeso’. Dramático: ‘Evitad riñas y enojo: si os llegara a sangrar, diera un Mar Rojo’. Enfático: ‘¡Oh, Nariz!… ¡Qué vendaval te podría resfriar? Sólo el mistral’. Pedantesco: ‘Aristófanes no cita más que un ser sólo que con vos compita en ostentar nariz de tanto vuelo: el Hipocampelephantocamelo’. Respetuoso: ‘Señor, bésoos la mano: digna es vuestra nariz de un soberano’. Ingenuo: ‘De qué hazaña o qué portento en memoria, se alzó este monumento?’. Lisonjero: ‘Nariz como la vuestra es para un perfumista linda muestra’. Lírico: ‘¿Es una concha? ¿Sois tritón?’. Rústico: ¿Eso es nariz o es un melón?’. Militar: ‘Si a un castillo se acomete, aprontad la nariz: ¡terrible ariete!’. Práctico: ‘¿La ponéis en lotería? ¡El premio gordo esta nariz sería!’. Y finalmente, a Píramo imitando: ‘¡Malhadada nariz que, perturbando el rostro de tu dueño la armonía, te sonroja tu propia villanía!’. Algo por el estilo me dijerais si más letras e ingenio vos tuvierais; mas veo que de ingenio, por la traza, tenéis el que tendrá una calabaza, y ocho letras tan sólo, a lo que infiero: las que forman el nombre: Majadero.
Roxane: Hablad, os escucho.
Christian: Os amo.
Roxane: Sí, habladme de amor.
Christian: Os amo.
Roxane: Ese es el tema. Adornadlo. Adornadlo. Adornadlo!
Christian: Os amo tanto.
Roxane: Sí. Y qué más?
Christian: Y… adoraría que me amaráis. Decidme que me amárais.
Roxane: Me dais la leche sin crema. Decidme cómo me amáis.
Christian: Os amo…muchísimo!
Roxane: Desvelad vuestros sentimientos!
Christian: Tu cuello! Quiero besarlo!
Roxane: Christian!
Christian: Os amo.
Roxane: Otra vez?
Christian: No…no os amo.
Roxane: Eso está mejor.
Christian: Os venero.
Roxane: Oh, no.






jajaja… muy bueno el dialogo, muy gracioso… me encanta esta pelicula
recuerdo la primera vez que vi cyrano, fue una obra amateur que montaron cerca de mi casa. Me encanta el tono de burla del hombre (y de todos los demas) hacia la nariz del hombre
La continuación del último diálogo que has puesto era graciosa también. Era algo así como: R:¿que pasa que vuestras bellas palabras de amor ya no escucho?Decidme, ¿cuánto me amais? C: Pueeess……¿mucho? XDXDXDXDXDXDXD
holaa! alguien me podría decir como era ese diálogo en el que cyrano describe cómo es un beSo¿? es Que esa parteee..me encanta! alguien lo sabe¿? gRacias, eSo es toDo!
¿Dónde estás? - Hablábamos de un beso.
No. - Sí.
La palabra es dulce. - Cállate.
En realidad, un beso, ¿qué expresa?
Un juramento cercano, una promesa sellada…
…un amor que se quiere confirmar.
Un acento invisible sobre el verbo amar.
Un secreto que confunde la boca con las orejas.
Un instante infinito, un murmullo de abejas.
Un sabor dulcísimo, una comunión.
Una nueva forma de abrir el corazón, de degustar…
…al borde de los labios, el alma. - ¡Cállate por favor!
Sí, mi boca se calma.
Me encanta esa obra…