Para afrontar la crisis del cine, cada sector toma la medida que cree más oportuna. Y mientras en España los dueños de las salas de cine creen conveniente cerrar todo un lunes como protesta a la última invención gubernamental.
En USA, las productoras deciden que el mejor método para conseguir atraer a la mayor cantidad posible de gente hasta la sala de cine es hincharnos a ver fragmentos del film, antes de que se estrene. ¿Cuándo dejaron los tráilers de ser suficiente?
Pues eso, que los de After Dark Films han subido a la red un nuevo clip de Captivity, que se estrena en USA el próximo 13 de julio. Protagonizan Elisha Cuthbert y Daniel Gillies.
EXCL: Brand New Captivity Clip!


vamos a ver, que tiene que ver la velocidad con el tocino.
los cines no cierrran para atraer a la gente, sino precisamente para lo contrario, que es que les dejen emitir lo que quieran.
¿La velocidad con el tocino? Uhm… me gusta que me hagas esa pregunta
No en serio, yo me refería a que todo viene por culpa de la crisis que está viviendo el cine, concretamente su calidad, en general. De ahí, salen muchas consecuencias directas e indirectas y simplemente he mecionado dos de ellas.
A simple vista tienes razón que no tiene nada que ver… pero vamos a ver si consigo explicarme mejor. La mediocridad del cine actual es a nivel mundial. En España nos afecta de un modo y en USA afecta de otros… y yo lo que quería comparar o recalcar es cómo van reaccionando los distintos grupos afectados ante tales consecuencias.
A las productoras no les interesa hacer buenas películas, les interesa conseguir que pagues la entrada. Una vez dentro, les da igual la mie**a que te comas. Por eso ya no saben que hacer para conseguir atraer gente a las taquillas. De ahí tanto bombo promocional con films que perfectamente no deberían pasar del videoclub.
A las salas de cine en general dicho descenso de calidad les afecta, porque la gente va cada vez menos al cine, eso es un hecho. Y concretamente en España, les afecta de un modo aún más peculiar. Porque si de normal ya va poca gente, como para que encima les obliguen a exhibir películas que de antemano saben que no van a tener más de 10, 20, 30 espectadores.
Pero en definitiva, todo viene del mismo mal, la crisis del cine contemporáneo.