I’m Clementine… No jokes about my name - Clementine Kruczynski

Todo se ha borrado ya. Sólo queda, porque el destino es benévolo, un resquicio para vencer al pasado: Mary Svevo. Dolida, por haber conocido que su memoria sentimental también fue borrada (porque ella quiso), envía todas las cintas de los borrados a sus dueños. En ellas los clientes hablan de sus ex-parejas de forma abierta. Nueva parábola, ver II, esta vez con motivo de la clásica situación de reencuentro de una ex-pareja, en la que hay palabras amables, pero flotan en el aire los reproches, los insultos, los trapos sucios…
En este momento el resto de la historia, todo el tema del borrado y de la lucha por retener los recuerdos más preciados, pasa a un segundo plano. Sólo hay dos personas. Se perdonan los mutuos errores y se conceden un poco más de tiempo. Ok, dice Joel, acepto lo que venga. Clem se emociona, parece que habrá más relación…
Vamos a especular un rato ¿os parece?

Dando por concluida la parte de un análisis, más o menos incisivo, de toda la película parte por parte, podemos empezar a desarrollar las ideas y las hipótesis que nos propone una película que, a poco que se la contemple con los ojos medianamente abiertos, es susceptible de numerosas especulaciones y teorías que el guionista y el director, complacidos sin duda, han establecido. Las dos primeras son las evidentes, el resto son intentos del que suscribe de aportar algo más allá de lo meramente evidente. He aquí las posibilidades de lo que podría ser la historia de Eternal sunshine…
Posibilidades
I. Clementine Kruczynski, bibliotecaria a punto de cumplir los 30, borra de su memoria todos los rastros de su frustrada relación con Joel Barish, empleo desconocido, treinta y muchos. Posteriormente, Joel Barish, enterándose de ello, hace lo mismo. En medio del proceso, arrepentido, lucha, sin éxito, por mantener esos recuerdos, que son definitiva y totamente borrados. Un capricho del destino, las cintas enviadas por Mary Svevo, le concede una segunda oportunidad con Clementine.
II. Joel Barish, de empleo desconocido, treinta y muchos, al enterarse de que su ex-novia opta por hacer como si él nunca hubiese existido, lucha por hacer lo mismo. Pero, antes de olvidarla definitivamente (y aquí hay dos opciones, o bien con una antigua novia, Naomi, o bien con otra, o ésta misma, casándose con ella…), cambia de opinión y decide luchar por mantener los recuerdos con Clementine. Es irrelevante que lo consiga o no.
III. Joel Barish, un hombre asocial y sin éxito con las mujeres, conoce a una mujer en Montauk el día de San Valentín. Se enamora de ella platónicamente después de conocerla. Escribe en su diario toda la posible historia con ella que nunca ocurrirá, por ser demasiado tímido (esta posiblidad, por muy remota que pueda parecer a priori, es reforzada por ese diario omnipresente de Barish, del que luego arrancará muchas páginas…desde luego da que pensar).
IA. Clementine despierta, en el lago con Patrick, de su desmemoriada situación. No recupera la memoria, pero le ocurre algo parecido a lo que le sucedió a Mary Svevo (¿por qué no?) y se va a Montauk el día de San Valentín, donde se encuentra con su amor perdido en la playa. No sabe por qué, pero ese es el hombre de su vida…
IIA. Joel está a punto de casarse, pero rompe con su pareja, Naomi. Conoce a una chica en Montauk, una tal Clementine, con el pelo verde teñido. En el último momento, cuando todo va muy bien, decide marcharse de la casa, por considerar que la chica, Clem, está demasiado chiflada. Siempre se arrepentirá de ello.
IIIA. Joel conoce a Clem en Montauk. Se enamora de ella. Tiene una relación con ella esporádica. Pero sigue con su prometida, Naomi. Cuando todo parece a punto de terminarse acude a la biblioteca donde ella trabaja para intentar perpetuar la historia (acordémonos de la extraña secuencia con ella teñida de rojo, totalmente fuera de lugar) sin conseguirlo.

Todas estas posibilidades pueden combinarse entre sí. Sobre todo las principales con las secundarias de forma abierta, pues Eternal sunshine of the spotless mind lo permite. Por supuesto, puede haber más, sólo he compilado las que he podido encontrar de un vistazo.
Esto es muestra de lo que una historia bien contada, de lo que unos personajes (todos) tan o más vivos (tan o más reales) que personas con las que uno puede cruzarse todos los días, pueden ofrecer a una pantalla. La conciencia de lo real. Aquí se ha creado lo que decía Dostoievski en sus cartas: yo no imito la vida, la creo…
Continúa en Eternal sunshine of the spotless mind VII


Para cuando uno de estos analisis de trainspotting, bueno no se si se lo merezca dicha pelicula, pero es una de mis favoritas.