La FECE (Federación de Cines de España) ha convocado una huelga el próximo lunes en toda España, con motivo del proyecto de la nueva Ley del Cine. Como esta federación engloba el 90 de % de cines españoles, pues será difícil, si al final la llevan a cabo, que esta huelga deje algún cine abierto (aunque un lunes tampoco van a perder mucho dinero).

Los exhibidores han dicho que el gobierno es culpable de criminalizar las salas de cine y empujar al sector a una profunda crisis. Se consideran los más desprotegidos de toda la industria del cine español y amenazan con llegar a incumplir la cuota de pantalla establecida. El gobierno, por su parte, alude que las medidas que pretende llevar a cabo tienen como objetivo reforzar todo el cine español contra las grandes major estadounidenses.
Se trata de puntuar una película subtitulada como seis dobladas. Lo que significa también que obligarán (sólo a las salas con películas dobladas) a poner una película española por cada tres extranjeras. Los circuitos de cines en V.O. no se suman, pues, al paro de actividades del lunes.
En mi opinión esta medida llega tarde, mal y nunca, pero era muy necesaria. Eso de que los exhibidores son el sector más frágil de la industria me parece un disparate. Más bien me parece el que menos arriesga, sólo hay que fijarse en los números. Dicen los exhibidores que el cine español no le interesa a nadie, y ahí es donde se les ve el plumero. Es posible que el cine español sea mediocre, pero no puede ser que de cien sesiones, sólo haya una, durante varios meses, para un film español; sobre todo cuando hay muchos que no llegan a estrenarse, con lo que nadie puede saber si interesan a alguien o no.

Está por ver si gestionarán bien el asunto, pero veamos qué ocurre. El sindicato de actores españoles están también en contra, por considerar que no les han tenido en cuenta. Pienso también que deberían preocuparse más por mejorar sus habilidades interpretativas y menos por quejarse de medidas encaminadas a proteger su trabajo. Pero eso es otra historia.
El lío está servido. Pienso comer palomitas mientras miro cómo se desarrollan los acontecimientos. Espero que haya mucha sangre, emoción y un final sorprendente…


Como bien dices, “el lio esta servido”. A ver si eso remueve un poco las aguas.
Creo que el problema de las películas españolas es que sólo gustan a un determinado sector de público. La solución no es tasar por ley lo que se debe estrenar y lo que no, que es muy intervencionista, sino hacer películas con diversidad de contenidos para captar la atención de más público.
Saludos,
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