Ahora que ya la he visto por fin me explico su aparentemente inexplicable (por sus muy buenas críticas) fracaso comercial en EEUU. El que se espere que Zodiac sea un nuevo Se7en, aunque con un estilo más setentero, o más íntimo, o más profundo…que vaya a ver otra cosa. Ni siquiera es un thriller. Zodiac es muchas cosas más. Podríamos decir, casi, que esta soprendente y tenebrosa película tiene de todo.

Tiene de todo menos clichés. El caso del asesino en serie que se hacía llamar Zodiac es uno de los más extraños en la historia de este tipo de fenómenos. Y la película, con un guión fantástico de James Vanderbilt, basado en el libro que Robert Graysmith (Jake Gyllenhaal en la pantalla…en un muy buen trabajo suyo), se encarga de hacerlo patente a un espectador que asiste a varias décadas de persecución desesperante, en un laberinto sin fin de pistas y hechos, un rompecabezas fascinante que más que resolverlo, el director nos entrega a nosotros, con extraordinaria habilidad, para ver si nosotros podemos aportar algo a la investigación…así, como suena.

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Más que una película sobre asesinatos, Zodiac es un gigantesco y complejo fresco de una época, de una ciudad y alrededores (San Francisco ¡qué reconstrucción histórica más asombrosa!), y de las personas que vivieron más de cerca la caza de un asesino (¿o asesinos?), que experimentaron en sus carnes acontecimientos terribles que tuvieron acongojada a la ciudad durante muchos años. Es la historia de un hombre, Graysmith, en la búsqueda de una respuesta que de sentido a su vida, de policías cansados y valientes, de periodistas atormentados.

Creo que va siendo hora de considerar, para algunos que todavía lo niegan, que Fincher es un gran director. Ha crecido a lo largo de las pocas películas que ha hecho estos 15 años de carrera hasta afinar muchísimo su estilo, en total posesión de sus facultades de narrador, prestidigitador casi, de una época y unos hechos. Hay, en Zodiac, al menos cuatro secuencias magistrales de suspense y horror, donde el corazón se te queda en un puño. Pero hay mucho más. Hay un ritmo sostenido, cansado, de persecución más que externa, aparente, interna, de voluntad interior de no cejar en una búsqueda…

Una soterrada ironía, que danza a ratos junto con un humor negro que nunca cristaliza, flirtea a ratos con momentos terribles…Y hace a esos momentos aún más terribles, pues la sonrisa cómplice que te nace en la garganta, muere poco después, cortada de raíz, haciéndote sentir culpable…Esta ironía termina por sublimar un film absolutamente redondo e incuestionablemente magistral.

Lo mejor: los actores (todos, sin excepción), el ambiente, la música, el humor.
Lo peor: un poco larga, pero da igual, casi se hace corta al final…o te deja queriendo más.

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