Primeros ocho minutos (para que los que no la hayan visto tengan ganas de más, cosa que seguro ocurrirá, y para que los que ya la hayan visto recuerden lo inolvidable…) de esta cosa magistral e insuperable que es M, el vampiro de Dusseldorf. Horror puro, ilimitado, con un Peter Lorre sublime, dando una lección de interpretación.

Hace 76 años que se hizo, y parece que fue ayer, y que el 99 % del cine de ahora no le llega ni a la suela…Fritz Lang, qué gran maestro.