El conde es, de la mano de muy pocos (quizá los tres mosqueteros, Sherlock Holmes, Hamlet, el Quijote y pocos, poquísimos, más…) uno de los caracteres literarios más célebres, más imitados y más recordados de la literatura universal…Tiene poco más de un siglo de existencia, como personaje… por supuesto, y ha sido uno de los más adaptados al cine. Muchas de estas adaptaciones, por cierto, realmente han sido muy brillantes, y han aportado numerosos y novedosos y gratificantes puntos de vista sobre el mito. Algunos enriqueciéndolo, otros aportando vertientes inusuales. Otros siendo dignos sucesores de celuloide sin más, pero dignos al fin y al cabo, de la extraordinaria novela de Bram Stoker.

En wikipedia han editado un estupendo reportaje sobre el conde y sus adaptaciones cinematográficas, haciendo una revisión bastante lograda de todos los condes más importantes que han encharcado de sangre la gran pantalla. Al final de este post, he copiado directamente el magnífico dossier y lo he añadido, para los que no quieran coger en este instante y buscar el susodicho artículo. Ahora destacaré y hablaré de las más notorias.
El primer Drácula no fue Drácula, sino Nosferatu (término empleado por Van Helsing en la novela). El genial Murnau, hechizado por la novela, intenta ejecutar una grandiosa adaptación, con el nombre de Stoker bajo los títulos, pero los herederos se niegan, convencidos de que el cine es un arte de pordioseros, indigno de la obra…. Murnau sigue adelante, pese a todo, y aunque las limitaciones técnicas le impiden, por ejemplo, rodar de noche, y muchas de las secuencias nocturnas son diurnas, su talento es tal que imprime al film un halo de indescriptible horror que aún hoy, ¡87 años después! prevalece en las imágenes espeluznantes de este Nosferatu extraordinario.

La siguiente realmente famosa vendrá 9 años después de aquella. Todd Browning dirige una adaptación de la, a su vez, adaptación teatral de la novela que se montó en el Lyceum Theatre de Londres. El resultado es brillante, pero inferior al de la sublime película del sinpar Murnau. El comienzo es insuperable, pero la zona media, en exceso teatral y mecánica, impide a este gran film erigirse en la obra maestra que en ocasiones parece ser. Una cosa sí consigue con creces: la imagen del conde cinematográfica queda para siempre fijada como la que el inigualable Lugosi forja aquí, dueño de un estilo que triunfaría durante décadas como el Drácula más aceptado a nivel popular…(solapas de chaqueta subidas, gestos, la sonrisa cínica del vampiro, el traje negro con camisa blanca, etc…)

El siguiente Drácula notable viene de la mano de uno de los mejores directores (y uno de los más olvidados) de la entera historia del cine: el británico Terence Fisher…Y lo encarna, llevando mucho más allá el ideal histriónico anterior, con un toque mucho más moderno, menos teatral y más oscuro, el actorazo Christopher Lee, en el papel que le haría mundialmente famoso, y que interpretaría con Fisher en dos ocasiones (y varias otras con otros directores). Las tres películas de Terence Fisher sobre vampiros (Drácula, Las novias de Drácula, y Drácula príncipe de las tinieblas) son tres obras maestras incotestables del género de terror y fantastique y del cine en general.

Muchos más años de los que hubo que esperar entre el de Lugosi y el de Lee, llega el conde de Gary Oldman y de Coppola que ahora nos ocupará. En cierta forma, una suma de los tres antes citados y una nueva propuesta al mismo tiempo. Después de él, hubo varios, tal como se puede comprobar en el archivo conque finalizo este post.

Archivo de Wikipedia (Drácula en la literatura y en el cine por Wikipedia).
- Nosferatu, un clásico del cine expresionista alemán, dirigido por F.W. Murnau (1922). La intención de Murnau era hacer una adaptación de la novela, pero la negativa de los herederos de Stoker le hizo cambiar nombres y detalles para evitar problemas legales. A pesar de ello, fue llevado a juicio, y se ordenó la destrucción de todas las copias de la película. Afortunadamente, no todas fueron destruidas.
- La producción mexicana de los años 20 El Ataúd del Vampiro con Germán Robles como protagonista.
- La versión de Drácula (1931), dirigida por Tod Browning y protagonizada por el húngaro Bela Lugosi.
- La versión hispana de Drácula (1931), dirigida por George Melford, protagonizada por Carlos Villarías en el papel de Drácula y por Lupe Tovar en el papel de Mina. Se filmó en el mismo set de la Universal durante las noches en que descansaba la producción principal anglófona. Durante decenios se dio por desaparecida esta versión hasta que en 1990 apareció una copia en perfecto estado en el ICAIC de Cuba. Para sorpresa de la crítica, la versión hispana contenía efectos y hallazgos visuales que no existían en la versión anglófona y que, en ese aspecto específico, incluso la superaban de manera evidente.
- En continuaciones de la saga por parte de la productora Universal Pictures el papel de Drácula fue interpretado por John Carradine, en títulos como La Casa de Frankestein (1944), La casa de Drácula (1945).
- La versión Drácula (1958) de la Hammer Productions, dirigida por Terence Fisher y protagonizada por Christopher Lee.
- La versión Drácula, príncipe de las tinieblas (1966), segunda parte de la anterior de 1958 con la misma producción, dirección y protagonista.
- En 1966, John Carradine vuelve a interpretar al conde Drácula en una ínfima película llamada Billy el niño contra el Conde Drácula, volvería a ser Drácula en la película las vampiras de 1969.
- El Conde Drácula dirigido por Jesús Franco y protagonizada una vez más por Christopher Lee.
- Una versión televisiva con Jack Palance en el papel de Drácula.
- Sangre para Drácula de Paul Morrisey con Udo Kier como Drácula.
- El gran amor del conde Drácula, dirigida por Javier Aguirre con Paul Naschy como Drácula.
- Drácula, dirigida por John Badham en 1979, con Frank Langella en el papel principal.
- La película Nosferatu, fantasma de la noche, de Werner Herzog (1979), homenaje a la de su compatriota Murnau. Con Klaus Kinski en el papel principal.
- La película Drácula de Bram Stoker, realizada por el cineasta estadounidense Francis Ford Coppola en 1992. En ella, el móvil de Drácula ya no es el poder, sino una mujer, a diferencia del libro, donde esto es apenas un cabo suelto; Stoker no explica por qué el conde se dirige directamente al encuentro de Mina, su víctima. Sobre este flanco débil de la historia, Coppola construye un Drácula monstruoso pero enamorado. Mina es igual a la mujer que el conde amó y perdió cinco siglos atrás, y la razón de que haya atravesado “océanos de tiempo” no es otra que recuperarla. El erotismo, subyacente en la novela, es sacado a la luz por la versión de Coppola.
- La más reciente versión cinematográfica de la historia de Stoker fue Drácula 2000, de Wes Craven.
- En el 2002 versión televisiva de Drácula, dirigida por Roger Young y con Patrick Bergin en el papel del aristócrata vampiro.
- En 2004, New Line Cinema produce la película Blade: Trinity, escrita y dirigida por David S. Goyer e interpretada por Wesley Snipes (Blade), Jessica Biel (Abigaíl Whistler) y Ryan Reynolds (Aníbal King). Estos tres cazavampiros deben buscar y exterminar al recientemente resucitado Conde Drácula, aquí llamado Drake.
- En 2004, Universal Pictures lanza la película Van Helsing, dirigida por Stephen Summers, y protagonizada por Hugh Jackman. En esta película, Drácula (Richard Roxburgh) es hijo de Valerius el Grande, muerto en el siglo XVI por la mano derecha de Dios. y quien pactó con el Diablo la vida eterna. En el siglo XXI, Drácula es quien financia los experimentos del Dr. Frankenstein para la creación de su Criatura, para así darle vida a los hijos que ha tenido con sus novias, y tiene bajo su control a los hombres lobo. Gabriel Van Helsing, un joven cazador de monstruos que trabaja para una organización secreta del Vaticano que se encarga de exterminar a estas criaturas, es mandado a Transilvania para destruir a Drácula y permitir que las almas de los Valerius lleguen al cielo.
- En 2006 la televisión colombiana lanza el programa El Castillo Drácula, una parodia del oscuro personaje.
Continúa en Bram Stoker’s Dracula - Análisis: Coppola y el vampiro.






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