Yann Tiersen es uno de esos genios musicales que, de tanto en tanto, conceden al cine el privilegio de que su arte mejore sustancialmente las películas en las que participa.

Este parece ser el caso de su film más famoso, Le fabuleux destin d’Amélie Poulain.. El film es una asombrosa suma de imágenes de gran ingenio visual en el que todo está al servicio no tanto del personaje que parecen querer retratar, sino de alucinar al espectador con uno de los diseños de producción más maravillosos que se recuerdan. Sin la música de Tiersen dudo que estas imágenes, sin embargo, hubieran poseído tanta belleza. Claro que es uno de los mejores Scores de los últimos años también. La película sorprende, y mucho, en los primeros 30 minutos, después se trata de un cortometraje alargado, que llega a aburrir un pelín…