
Venga, va, no hay manera de imitar sólo con palabras la increíble canción que era el tema principal del mítico Flash Gordon, cantado por Freddie Mercury y orquestado por Queen, ayudados por Howard Blake. Toda la música está en parte compuesta por el legendario grupo de Londres…Y es lo único que tuvo éxito, pues el film fue un rotundo fracaso comercial. Da igual, luego llega el culto popular y aquí estamos, 17 de mayo de 2007, 27 años después, hablando sobre ella…
Y diréis “claro, con todo el rollo de El quinto elemento y luego Guerreros del espacio, ahora quieres sacar más tajada diciendo que esta es fenomenal, con un ritmo sorprendente, llena de humor y de secuencias recordadas…etc”. Y bueno, lo cierto es que este Flash Gordon es fenomenal, recordada por sus secuencias míticas (el reino del príncipe Barin, el ataque del pueblo alado a la nave enemiga, ¡¡¡el partido de fútbol en la sala imperial del dictador Ming!!!), tiene un ritmo que ya le gustaría al Besson de los c… tener la mitad, y sobre todo, es divertidísima (cosa curiosa, todo lo contrario que El quinto elemento).

A mí me gusta mucho la puesta en escena. Sí, suena a típico argumento del gafapasta amargao, pero es la puñetera verdad. La he visto varias veces sólo para percatarme de que mi percepción es correcta. Una puesta en escena de Mike Hodges sorprendentemente ágil, transparente, veloz, llena de ingenio. Y me gusta mucho, mucho Ornella Muti: “No, el mando de esta nave es muy sensible…déjame a mí, Flash…”. Esta italiana, durante veinte años, fue algo así como incombustile. Ahora ya no, pero parecía que nunca se agotaba su erotismo. Me gustan sus sonidos pop, sus colores pop, su vestuario pop. Su guasa sana y transparente al servicio de una historia clásica de salvación de humanidades poco salvables…Mientras la veo me aburro un poquillo, pero al recordarla, ¡me encanta! Me encanta hasta lo que no me encanta, como su ingenuidad desfasada, su incapacidad frente a otra película estrenada el mismo año, una de las mejores de todos los tiempos (El imperio contraataca), su incapacidad también de ser un referente de la Fantasy, género al que pertenece casi molestando…¡Pero qué disfrutable es!


Pero Adrián, si te dices tu todo lo que te decimos nosotros no nos dejas más que hablar de la película misma! No hemos venido a hablar de cine a este sitio!
Ehrm…
Quiero decir, esta es una película que se rebela en no tomarse a sí misma demasiado en serio sin por ello caer en la parodia ridícula. Las risas no son buscadas pero tampoco surgen de la burla. Recuerdo que vi con angustia la escena del arbol con el bicho venenoso pero también tengo perfectamente claro que felizmente me saltaria todas las escenas del Dalton.
Y la Muti. No hay sido sino hasta hoy, leyéndolo de alguien más (admitámoslo, no es una película de la que se lea mucho por ahí), que entiendo porqué mi padre me acompañó a ver esta y no, precisamente, El Imperio Contraataca.
Ah¡ y yo estuve en el estreno y los chicos de dos filas mas atras me tiraban cascaras de pipas y yo les decia: ¡Inmaduros! Menudo vuelco al corazon me acabas de dar, Adriancito. Pero para dar vuelcos al corazon esta el cine, pienso, vamos…
¿27 años? no puede ser, no puede ser. No la he visto desde entonces, mi recuerdo es inmejorable. Casi prefiero no volver a verla. A lo mejor era yo el que te tiraba las cascaras de pipa, querida ophülsiana…
y sigo sin madurar.