El magistral y asombroso primer plano, larguísimo, de esa obra maestra (pelín larga, pero a quién le importa…no, no hablo de la herramienta de Dirk Diggler) que es Boogie Nights. Thomas Anderson hace lo que le da la gana con la cámara. Después, más abajo, una secuencia eliminada del montaje final. De nada: