Hay secuencias en la historia del cine que a mí, personalmente, más que cautivarme, enamorarme, o esas zarandajas, me dejan tan asombrado que no encuentro palabras para describir lo que siento por ellas.

Es el caso de esta secuencia sublime. Quizá la más hermosa, la más espectacular y sorprendente, secuencia de combate que jamás se ha filmado. Zhang Yimou entra en la historia del Wuxia, y a partir de entonces, él es el Wuxia. Atención a la música, a las hojas, los colores, el montaje, el ritmo único, insuperable, de esta secuencia…

Ying Xiong: