Hay secuencias en la historia del cine que a mí, personalmente, más que cautivarme, enamorarme, o esas zarandajas, me dejan tan asombrado que no encuentro palabras para describir lo que siento por ellas.
Es el caso de esta secuencia sublime. Quizá la más hermosa, la más espectacular y sorprendente, secuencia de combate que jamás se ha filmado. Zhang Yimou entra en la historia del Wuxia, y a partir de entonces, él es el Wuxia. Atención a la música, a las hojas, los colores, el montaje, el ritmo único, insuperable, de esta secuencia…






No solo de Adrián… esa escena es bellísima simplemente, es armónica y poseedora de una belleza especial. Todo en ella está bien, hay una palabra que define lo que ella me hace sentir….palabra que no recuerdo (je) se usa en las artes plásticas cuando todo esta en su justa medida y es un “manjar”….ya la recordaré… Gracias por traerme estas imagenes en una mañana de mucho trabajo com la de hoy, ha sido un balsamo!!