Vamos con un poco de teoría para empezar el viernes…

La cuestión de los géneros es siempre un tanto farragosa. Unos no pueden vivir sin el género en el cine o la literatura, mientras que otros, pienso en mi amado Tarkovski pues no podían ni oír hablar de ellos (defendiendo lo que, a mi juicio, es una gran verdad: que los verdaderos artistas son géneros en sí mismos…). Pero a pesar de lo mucho que quiero y admiro al maestro ruso, creo que los géneros son importantes no tanto por los tópicos que manejan, sino por la abstracción de los elementos de la historia que suponen.

457802435_d1507d1f53_m.jpg

El propio Tarkovski dirigió, al menos, dos films que pueden considerarse una aportación fundamental a la historia de la ficción científica (Solaris y Stalker) si bien a él no le parecen perfectas por estar demasiado encuadradas en su género…Y le entiendo, hay que alejarse de los tópicos e intentar que el género sea vehículo, pero no meta final, como sucede con tantas películas de género.

Pero vamos a lo que nos atañe y lo que me impulsa a escribir este post. Para mí, que la necesito como un enfermo su medicina, la ficción científica (y la llamo así por segunda vez porque es la traslación correcta del science fiction anglosajón, o Sci-Fi, como la llaman popularmente, y no ciencia-ficción, que no significa nada, pero bueno, cada uno que la llame como quiera) es, quizá, el género definitivo, el más audaz, sorprendente, arriesgado y, sí, humano. Y sería conveniente empezar a separarlo de la Fantasy (ing.) o Fantasía (esp.), pues aunque coinciden en algunos de sus elementos, sus metas son muy distintas.

Y no lo digo en menoscabo de la Fantasía pura y dura, un género que también consigue arrastrarme en numerosas ocasiones (y es alucinante la cantidad de películas de Fantasía que se hacen al año, del orden de diez veces más que las de Sci-Fi), y que tampoco goza de excesivo prestigio, como le ocurre al cine de acción y aventuras. Pero quizá, si queremos escribir historias o guiones, o hacer cortos o películas (que hay gente por ahí con inquietudes, dicen…) pues sería bueno pensar en qué género nos cuadra mejor. O en el hecho mismo de ser aficionado o estudioso, pues también ¿no?

457802421_57942aa96f_m.jpg

Pero la Fantasía, en mi opinión, no es tan difícil de hacer (siendo tan difícil de hacer como cualquier otra cosa en la vida, por supuesto) como la Sci-Fi. Puesto que en la Fantasía cabe, literal y metafóricamente, todo de todo. Mientras que en el Sci-Fi más radical no. La Fantasía es más agradable, más agradecida. Y el Sci-Fi no suele serlo.

Elementos distanciadores

En definitiva, lo que las diferencia es el estado de ánimo final que provocan, a parte de que la Fantasía, generalmente (por mucha metáfora del mundo real que pueda suponer) es una evasión, mientras que la otra suele presentarnos un mundo distópico, oscuro, apocalíptico, o por lo menos no demasiado agradable.

457802439_ddf4a844a9_m.jpg

Por eso Star Wars nunca puede ser Ficción Científica. Sí, salen androides y naves espaciales y muchas cosas más; elementos atmosféricos que, cómo no, la acercan a la Sci-Fi. Pero su sentido es el de la evasión, la aventura, no el de alertar, atemorizar por las posibilidades de una ciencia mal empleada, o de una sociedad que nos destruye…

Temas muy afines a la ficción científica. Como los experimentos poco éticos, los viajes en busca de vida inteligente, los virus mutados, la posibilidad de que desaparezcamos, de que el clima nos mate, de la pérdida de derechos humanos básicos. También en Piratas del Caribe (cómo me gusta esa saga, por cierto) tenemos elementos históricos reales, pero no por ello la consideramos cine histórico.

457802425_80b4b18404_m.jpg

Qué pocas películas de Sci-Fi auténticas, sin elementos fantásticos, se hacen realmente. ¡Poquísimas! Estoy haciendo una recopilación personal de toda la historia del cine, y realmente no encuentro mucho. Y que sean buenas, todavía menos, como es lógico. Prometo publicar aquí mi lista particular el lunes (para comenzar, después, un análisis a través de todas las décadas), para ponerla en común con los lectores de Extracine.

Ya hablaremos. Hasta entonces, demos terminado, de momento, el tema. Agur!