Siguiendo con directores modernos, o relativamente más modernos, que directores más clásicos o anteriores a ellos en generación, le toca el turno a los dos que dan título a este post. Un título, lo reconozco, tremendamente sentencioso, pero así la gente que busque se quedará más sorprendida, y podrán entrar a este blog de cine a ponerme a caldo…

Si Coppola y Welles tuvieron una mini relación a distancia, estos dos directores (quizá los más famosos de todos los tiempos), tuvieron una relación que, si bien no fue una amistad tan profunda como la que pueda unir a Spielberg con Lucas, Scorsese, De Palma o compañía, sí fue una amistad con sus oscuridades y sus tiras y aflojas, hasta el punto de que Kubrick le ofreció a Spielberg la dirección de un proyecto suyo, Artificial Intelligence, para producirlo él. Lástima que el realizador nacido en el Bronx, y neoyorquino de corazón, muriese a los 70 años y no pudieran hacerla juntos.

jaws

Nos quedó ver la película que hizo Spielberg dos años después, justo en el año 2001, como homenaje a su amigo, y que muchos vieron, al menos en su primer tercio, de estilo muy similar (¡incluso hablaron de plagio!) al de Kubrick. También dijeron que a partir de esa Spielberg se oscureció, cosa absurda, si pensamos en Jaws, El templo maldito, Schindler’s list, o Saving private Ryan…Y es que el realizador de 61 años nacido en Ohio es, cuando quiere, siniestro, tenebroso, violento, sangriento y salvaje como pocos.

spartacus

También es verdad que de Kubrick sólo me gusta el primer tercio de su carrera (y aún eso con matices), me fascina Espartaco y Lolita (aunque la he vuelto a ver y me ha dejado frío…) y de todo lo demás, me parecen interesantes Barry Lyndon y La chaqueta metálica, todo lo demás no me interesa absolutamente nada. Y es verdad que creo que Spielberg es un director muy infravalorado y poco entendido, aún hoy, y al que considero uno de los más grandes de todos los tiempos.

Digo todo esto porque lo pienso, no para crear polémica (aunque si la hay, bienvenida sea), porque pienso que la gente tiene un vasallaje a Kubrick infundado e inmerecido para un tipo tan frío, tan cerebral y tan poco generoso con el espectador como él; porque a Spielberg le miran con lupa de entomólogo cada cosita que hace, como si tuviera algo que demostrar todavía, después de todo lo que ha logrado. Y es que la condescendencia hacia Spielberg ahora es la misma que tenían hacia Hitchcock cuando era una superestrella. La misma.

Pero dudo que este post sirva para algo. Ni por asomo van a concederle nada a Spielberg los que amen a Kubrick.