Como todavía no se estrena Fur (está previsto que llegue el 4 de abril) me han entrado ganas de hablar de la anterior película de Steven Shainberg

bonitas piernas

En 2002 ganó el gran premio del jurado del festival de Sundance con Secretary. Es una de esas películas muy pequeñitas, pero hechas con mucho mimo, independientes pero que pueden llegar a cualquiera que carezca de prejuicios, de complejos y que quiera ver una historia muy distinta a lo que se suele ver en cine. Se nota que la ha escrito una mujer, Erin Cressida Wilson, porque sino era muy difícil penetrar con tanta sabiduría en los más recónditos deseos de una mujer fuera de lo normal, con gustos fuera de lo normales. Una mujer patética, pero…fascinante.

sexy y rota

Hace falta mucho talento para que una historia tan, a priori, morbosa, sea tan contenida. Mucho talento para que una historia tan erótica sea tan elegante. (SPOILERS) Momentos como los golpes propinados al trasero de la secretaria (hasta dejarlo rojo y morado), son extrañamente eróticos, sí, pero también muy entrañables; como la masturbación de ella en el baño pensando en las flores artificiales de él. (Fin de SPOILERS)

Una bella, sexy y maravillosa Maggie Gyllenhaal está en uno de esos papeles bombones (también por su complejidad…) que, si una actriz valiente coge por los cuernos, puede marcar gratamente una carrera. Magníficamente secundada por el atractivo y estimulante, siempre (por muy infravalorado que esté), James Spader, y ayudada por un director que comprende muy bien el guión que está leyendo, que nunca cae en el recurso fácil, que sorprende por su capacidad para emocionar con esta extraña historia.

Porque Secretary es una gran, poética, bizarra, lírica historia de amor. Nada más y nada menos, que narra las pequeñas y emocionantes historias de personajes inadaptados, doloridos, aislados, sin posibilidad para encajar…más que con ellos mismos.

paliza