Fred Madison/Peter Dayton: la mente (SPOILERS)
El desdoblado personaje que interpretan tanto Bill Pullman como Balthazar Getty, es el eje narrativo de este Lost Highway. Todo el film parece un sueño soñado por él, o sufrido por él, más exactamente. Y de hecho…puede que así sea. El film comienza con Fred fumando (la imagen se enciende con su cigarro), alguien llama al telefonillo, él contesta. Una voz desconocida le dice: “Dick Laurent está muerto”. Sale y no ve a nadie.

A continuación vemos que Fred Madison, saxofonista, está casado con una misteriosa y bella mujer, de la que sospecha le pone los cuernos. Hacen el amor y no parece disfrutar mucho (tras el polvo, Fred tiene una extraña visión, una cara demoníaca se superpone al cuerpo de su mujer desnuda…es el Hombre Misterioso). En medio de tanta frustración, reciben una serie de cintas de alguien anónimo, que no son más que videos caseros en los que sale su propia casa. Cuando en una cinta aparecen ambos en la cama, saben que el que les envía las cintas es peligroso. La policía no les hace demasiado caso.
Entre tanto, en una fiesta muy cool, la pareja se separa y Fred se topa con el Hombre Misterioso. La secuencia no tiene desperdicio: aunque nunca se han visto, el Hombre Misterioso (al que en adelante llamaré H.M., para abreviar), un tipo raro donde los haya, le pide a Fred que llame a su propia casa. Accede y se encuentra (gran sorpresa) hablando por teléfono con el propio H.M. que está delante de él. Cree que es un truco de magia. H.M. se carcajea (y nunca he oído una risa más malvada en una película).

Esa noche Fred se internará en un pasillo de su casa (por cierto, vaya casa más extraña) muy tenebroso (no había visto un pasillo más negro nunca). Al final del pasillo se encontrará con su propio reflejo. A la mañana siguiente se levantará, verá un nuevo vídeo en la puerta de su casa. En él se ve a sí mismo junto al cadáver descuartizado de su esposa…
Condenado a muerte, una noche en su celda se transformará en Pete Dayton y será liberado por no coincidir en aspecto con el preso esperado…Bien. Lo más tentador es pensar: a partir de aquí, todo son imaginaciones de Fred, creyéndose otro y construyendo una historia en su cerebro. Tiene algo de sentido. Pero no creo que sea verdad. Al final de la historia Fred está libre de nuevo, perseguido por la policía, su historia continúa…

En mi opinión TODO, salvo la primera imagen (la carretera perdida) y la segunda (Fred en su casa sentado tras el asesinato, fumando, recibiendo la llamada del telefonillo) todo lo demás está en la cabeza de Fred, que huye sin parar…
Todo gira en torno al sentido de culpa. Sí, Fred mata a su esposa por celos (que luego veremos no son infundados) y luego todo, todo (las cintas, la fiesta, los policías…) todo está en su imaginación, en su mente, en sus sueños. Incluida su transformación en Pete Dayton, que no es más que una proyección de Fred. Es como la película noir ideal de Fred, en la que él es el protagonista, se lía con su mujer transformada de rubia (siendo un chaval libre y sin preocupaciones…o casi), se enfrenta a un gángster, se venga de ella por celos que sí son lógicos (ella le traiciona en la historia noir)
Es decir, que la historia de suspense es la reconstrucción del asesinato en la mente de Fred (la casa parece la mente de Fred), y las razones para matarla es la historia de cine negro. Es la película que a Fred le gustaría protagonizar, y a Lynch le sirve para construir dos géneros clásicos a su manera.
Quedan algunos cabos sueltos…lo sé…esperen a mañana. Mañana hablaremos de ELLA…Renee/Alice, y todo cobrará sentido pleno…o casi.
Sigue en (4)
Puedes ver (2)






Un comentario