Ahora que estoy en plena semana Lynch, con motivo del estreno de su delirante INLAND EMPIRE, o porque estoy desarrollando un extenso análisis de su obra magna, Lost Highway, pues he estado merodeando en la web oficial del susodicho personaje.
No encontraréis, os lo prometo, web más extraña, oscura y, valga la redundancia, lynchiana que ésta. La pena es que hay que suscribirse para acceder a algunas cosas interesantes. Pero tampoco nada que no se pueda encontrar buceando correctamente por la red. Al menos se puede uno gratificar la mirada con la originalidad de una página que tardó un par de años en hacerse (en diseñarse, supongo, porque tampoco es tan complicada) y buscar pequeñas sorpresas en las zonas en las que no hace falta la suscripción de marras.


