Y no americana, lo que, en cierta manera, me da ciertas esperanzas. Es que uno es fan acérrimo de Robert E. Howard, un autor bastante desconocido para el gran público, pero creador de uno de los máximos exponentes en literatura fantástica y aventurera: Conan.

Lástima que la película de Conan fuera un fiasco dirigido por, el sin embargo bastante competente director, John Milius. Algo tendría que ver la influencia del bastante irregular y ególatra de De Laurentiis. El escogido esta vez es un tal Michael J. Basset, quien, al parecer es un director también competente de cine fantástico de Serie-B.

Solomon Kane

Solomon Kane es otra gran creación de Howard. Un aventurero inglés de los tiempos de Isabel I, cuyas correrías tienen lugar en Europa y África, y que muy a menudo tienen tintes sobrenaturales. Expeditivo y misterioso, la verdad es que ahora que me fijo estoy seguro de que Stephen Sommers se fijó en él para su patética Van Helsing. Esperemos que en esta ocasión lo hagan un poquito mejor…