Y no americana, lo que, en cierta manera, me da ciertas esperanzas. Es que uno es fan acérrimo de Robert E. Howard, un autor bastante desconocido para el gran público, pero creador de uno de los máximos exponentes en literatura fantástica y aventurera: Conan.
Lástima que la película de Conan fuera un fiasco dirigido por, el sin embargo bastante competente director, John Milius. Algo tendría que ver la influencia del bastante irregular y ególatra de De Laurentiis. El escogido esta vez es un tal Michael J. Basset, quien, al parecer es un director también competente de cine fantástico de Serie-B.

Solomon Kane es otra gran creación de Howard. Un aventurero inglés de los tiempos de Isabel I, cuyas correrías tienen lugar en Europa y África, y que muy a menudo tienen tintes sobrenaturales. Expeditivo y misterioso, la verdad es que ahora que me fijo estoy seguro de que Stephen Sommers se fijó en él para su patética Van Helsing. Esperemos que en esta ocasión lo hagan un poquito mejor…


El universo de Solomon Kane es fantástico para una producción de este tipo. Yo también veo cierta inspiración en Van Helsing. Esperemos que no sea tan decepcionante.
Fué la película Van Helsing la que plagió a Solomon Kane. El personaje de Solomon Kane fué creado hace casi 80 años, mientras que la película de Van Helsing es de 2004. Realmente, Van Helsing es uno de los protagonistas de la novela Drácula, escrita en 1898, pero el protagonista de la película Van Helsing nada tiene que ver con el elegante caballero inglés de Drácula, por lo que se puede decir que fué un personaje nuevo creado en 2004. El creador de la película Van Helsing plagió el aspecto y estilo de Solomon Kane y le cambió el nombre por el del personaje de la novela Drácula. Es un insulto a ambos personajes.