Si nos fijamos bien, ambos visionarios del cine norteamericano han seguido carreras muy similares, salvando las distancias. En sus estilos también tienen puntos en común, así como en su forma de enfrentarse a sus proyectos y en la forma en que son recibidos por la crítica y los festivales.

Personalmente, creo que Tarantino es mejor director de actores, mientras que Lynch es bastante más arriesgado y bizarro. Tarantino recoge el testigo de géneros de derribo que a nadie le interesan nada y, gracias a que él sí se las toma en serio, y que le sobra el talento, es capaz de darles una pátina de brillantez asombrosa; Lynch, por su parte, coge géneros más clásicos pero los transforma completamente. Nunca el género negro o el melodrama vuelven a ser los mismos una vez que el colgado de Montana hace su aportación.

QT

Ambos han ganado, de forma bastante polémica, la Palma de oro de Cannes con pocos años de diferencia, ambos han coquetado un poco con los grandes estudios (de momento Tarantino no ha cuajado en nada, pero ha intentado sacar adelante proyectos de Estela Plateada, Hulka o el Casino Royale que nunca le dejaron hacer…, mientras que Lynch sí hizo Dune). Ambos han triunfado en televisión, con Twin Peaks y dos episodios (magistrales, por cierto) de CSI, respectivamente.

DL

Pero sobre todo, ambos son auténticos maestros del Americanarama. Esto es: desmitificación del sueño americano, grandes scopes, temas y tipos aparentemente muy americanos (aunque luego muy europeizantes…), atmósferas y colores pop, y ambos son como estrellas de rock: ellos son lo primero y lo último de sus films, que no son más que caprichos estéticos. Dirigen pocas películas y, o entras en su mundo, o no hay nada que hacer.

Yo creo que lo que quieren es divertirse, hacer cosas distintas, asombrar a sus seguidores y cabrear lo más posible a sus detractores. Total, ya saben que sus fans son legión.