No comprendo cómo un film de la calidad y el interés de éste ha sido casi ignorado por los medios de comunicación de este país. Recuerdo que el viernes sintonicé la Ser y Onda Cero por la mañana; y por la tarde estuve buscando en algunos blogs de cine y algunos diarios digitales. Lo máximo que llegué a encontrar fue reseñas escuetas, en el mejor de los casos, y comentarios condescendientes y despreciativos en el peor.

Más incompresible aún si pensamos que la anterior película de Todd Field, con la que debutó, In the bedroom (2001), se ganó excelentes críticas, varias nominaciones al Oscar y demás.

Little Children (muy mal titulada aquí Juegos Secretos) es cine adulto, complejo, grande. Al mismo tiempo oscura y luminosa, poética y prosaica, terrible y divertida. Basta ver los primeros minutos para percibir que nos encontramos ante un cine audaz y ambicioso, pero resuelto con ingenio, sensibilidad y verdad apabullantes, deslumbradoras.

Y traspasa Todd Field, antiguo actor, la pantalla de una indescriptible emoción gracias a un juego de actores de gran riqueza, dirigidos todos (prueba de los grandes cineastas) con mano maestra, en un reparto insuperable y sin fisuras, en el que sobresale, con fuerza indescriptible, la genial Kate Winslet.

En fin. Cartel elegante y soberbio. Trailer también soberbio. Película hermosa, verdadera y soberbia.