Busquemos las 7 diferencias entre cualquiera de las tres películas de la saga Matrix y alguna película protagonizada por Bruce Lee, como Operación Dragón o Kárate a muerte en Bangok (por supuesto, esto va dirigido a todo el que no sea hipermegalalechefan de Matrix, pues ven en ella la película de-fi-ni-ti-va). Bien: ¡Preparados, listos, ya!

…Vale…pido perdón. Era trampa. Sólo hay una diferencia: que no está Bruce Lee sino el cara pasmao de Keanu Reeves. Todo lo demás…lo mismo. Una historia que no hay por donde cogerla, unos personajes inexistentes. Construido para el lucimiento de las secuencias de acción más “brutales” (o eso dicen) y los efectos especiales más “alucinantes” (ésta gente no ha visto cómo se hizo Pesadilla antes de Navidad, claro)

Cada vez que en el periódico, como El País, o en la televisión, o amigos o conversaciones ajenas, dicen cosas como que Matrix es una obra maestra de la ciencia-ficción…se me cae el mundo a los pies. Me dan ganas de irme a una isla desierta y no volver, porque no comprendo como un insulto a la cara, un escupitajo al ritmo, el buen gusto y al cine, es una obra maestra de la ciencia-ficción.

peleas y más peleas

Sin ánimo de esnobismo, prefiero las películas de kárate de Lee. Al menos, es honesto con el público. Al menos, te diviertes. No siempre, claro, porque todo está construido en base a las peleas…pero bueno. Luego no editan sus Dvd’s (algunos los hay a la venta) y salen varios filósofos hablando de las bases filosóficas, metafísicas, mitológicas de la película. Lo dicho: un insulto transformado en categoría en base a un marketing alucinante.