Oh gran maestro de maestros, perdóname por lo que estoy a punto de hacer.
Malcolm McDowell, el recordado Alex de La naranja mecánica, ya había conocido el sufrimiento extremo durante el rodaje de aquella magna película. Sufrimiento que nosotros compartimos cada vez que viajamos en transporte público y al chofer se le ocurre prender la maldita radio. “¡Échenme gasolina!”, grita más de uno, con tal de terminar con tal tortura. Alex, en el dolor, hermanos.
(Vía La Ventana Indiscreta)









¿En Perú también os torturan con el reggaeton?
Ah pero claro, tres veces al día, mínimo. Por acá ya vinieron todos los representantes del bendito reggaeton. Al final ya se convierte en un elemento sonoro más de la calle…
Sí, claro, debí imaginármelo, las epidemias no conocen fronteras :D
Saludos! (Y que Kubrick siga descansando en paz… mejor no se entere de esto ;) )
JAJAJAJAJAJAJAJAJA, que buen video!!!