popcorn Nos podemos encontrar personas de todo tipo a la hora de ir al cine. Un tipo de personas, por poner un ejemplo, lo constituyen los típicos comentaristas que piensan que la sala de cine es igual que el salón de su casa; otro tipo son los tardones que entran a ver la película quince minutos tarde y que, por regla general, entran por el lado contrario al de su asiento para que todo el mundo los vea.
Otro ejemplo sería el de los comedores, gente que, como si la sala de cine fuera un picnic, lleva toda clase de alimentos entre los que nunca faltan las ruidosas palomitas. Pero…¿Por qué palomitas? ¿Por qué es el alimento típico de los cines? ¿Quien lo estableció así?

Las palomitas de maíz datan de las culturas preincaicas, de hecho, en una cueva de EEUU se encontraron palomitas que datan del 3600 a.C. Sin embargo fué un norte-americano, Charles Cretors, el que en 1885 patentó la primera maquina de fabricar palomitas.
Con la máquina, las palomitas se convertían en un alimento fácil de preparar, barato y relativamente limpio por lo que en 1912 llegó la moda de comer maíz en el cine. Esta moda se mantuvo gracias al hecho de que las palomitas están saladas.
¿Que qué tiene esto que ver?, Fácil, al estar saladas se incrementaron las ventas de refrescos y bebidas por lo que los dueños de salas de cines vieron que el negocio era doble y decidieron vender ambas cosas en el mismo local.

Y el negocio ha ido de perlas pues un menú de palomitas y refresco en un cine de España cualquiera puede rondar los 10.00 euros. ¡Eso es más que la propia entrada!. Para que te hagas una idea del timo, una ración de palomitas en un cine suele costar alrededor de 2-3 euros, en una tienda normal, 0,40 euros.
Así que es preferible que consigas las palomitas antes de entrar al cine…¡Por cierto! aunque en muchos cines digan lo contrario, es ilegal que te prohiban entrar a la sala con comida que no esté comprada exclusivamente en el establecimiento.

Además de tu bolsillo tu salud también se resiente al comer palomitas en un cine, ya que estas tienen hasta un 25% de grasa y hasta un 3% de sal.

Ya lo sabes, comer palomitas en la sala de cine no solo es una falta de respeto hacia los demás espectadores si no también un atentado a tu economia y a tu salud.

(Vía Wikipedia, 20 minuros y Facuainforma)