Al final, para el fin de semana pasado terminé alquilando The Libertine.

¿Qué les puedo decir? Tenía mala crítica, yo no tenía particular interés en esta pieza, en fin… no se podía esperar demasiado.

En definitiva, es el típico film de época que se regodea en mostrar vestuario fastuoso, en pronunciar todo a la inglesa antigua, en ensuciar y engrasar a los habitantes de cualquier tiempo que no sea el siglo XX y en corsés hiper ajustados y sexo grotesco que le quiten un poco el sopor a la narración.

The Libertine Acá, con la excusa de John Wilmot, Conde de Rochester, libertino y satírico, sólo vemos muchos pechos femeninos, alusiones sexuales de todo tipo, y chistes groseros.

Y no sólo eso: no hay nada más en la película aparte de eso y las ganas de irse a dormir de rato en rato. No hay una buena construcción de época ni un argumento sólido, casi que sólo conocemos a Rochester sin ningún contexto, y hasta ahí lo conocemos: ¿o acaso sólo se dedicaba a escribir obras malísimas de teatro?

Johnny Depp, como todos dirán, está muy bien, en salud y enfermedad, pero no sé cuánto vale eso en esta película.

Y no digo que sea imposible de ver, y hasta tiene ligeros toques disfrutables que ahora no recuerdo, supongo que un Depp sifilítico y algunos diálogos, pero…

O sea, es el clásico film en donde todo queda por la mitad. Incluso, en casos, la cinta, porque dudo que muchos se la banquen hasta el final.

Pluma

¡Y ojo! Que como hay muchos libertinos en la historia del mundo, es posible que haya más y más de estas…

Calificación: Le doy 1 pluma de época de 5.